sábado, 25 de abril de 2020

Antología Taller de didácticas especiales




INSTITUTO ESCOLAR DEL SURESTE A. C.

ESCUELA RAFAEL RAMÍREZ CASTAÑEDA

LICENCIATURA EN PEDAGOGÍA

ASIGNATURA: TALLER DE DIDÁCTICAS ESPECIALES

QUINTO CUATRIMESTRE

DOCENTE: CAROLINA DEL CARMEN NIEVES CHABLE


UNIDAD 1: Didácticas especiales: un panorama.

División de la didáctica especial
La Didáctica Especial estudia las decisiones didáctico – normativas acomodadas a estructuras del saber, disciplinas o grupos de disciplinas. El contenido ha sido, tradicionalmente, uno de los elementos del triángulo didáctico (alumno, docente, contenido), cuyo tratamiento propio da lugar a las Didácticas especiales/específicas. En realidad esta configuración disciplinar, donde se suele distinguir, de una parte, la didáctica general como estudio del proceso de enseñanza en general en el marco de la institución escolar, de la didáctica especial diferenciada según los tipos de escuela, la edad o características particulares de un grupo de alumnos o los campos específicos de contenido (materias disciplinares). En este sentido, las didácticas específicas o didácticas de los contenidos disciplinares forman parte, relevante y diferenciada, de la didáctica especial.
Las didácticas específicas son las que estudian las cuestiones concretas de cada una de las disciplinas. En ésta hay dos posturas:
Mattos: ” las didácticas específicas tratan de aplicar las normas generales de la didáctica a los casos concretos que se tratan”.
Stoker: ” las didácticas especiales son las concreciones particulares en donde no entra la didáctica general”.
La didáctica especial es la que trata de la manera de exponer la ciencia y de proceder a la indagación de sus leyes, según la calidad de las ciencias que se examinan. La Didáctica especial o específica estudia los métodos específicos de cada materia, entre estas podemos nombrar algunas: Didáctica de las Ciencias Naturales, Didáctica de las Ciencias Sociales, Didáctica de la lectura y la escritura, Didáctica de la Educación Física, Didáctica de Matemática y Didáctica de la Historia.
Los géneros didácticos pueden dividirse por el asunto, por la forma de exposición, y por su extensión. La segunda manera de considerarlos es la más adecuada al fin, que se propone el arte literario. Las ciencias por el asunto pueden dividirse en teológicas, sociales, filosóficas y morales, matemáticas y físicas, naturales y médicas, etc. Cada una de ellas pide su modo de exposición, si bien todas pueden ser expresadas indistintamente por todos los medios antes indicadas.
La Didáctica especial es el complemento natural de la didáctica general; es la aplicación más particular de ésta en las diversas disciplinas del plan de estudios.
Puede ser encarada desde dos puntos de vista:
Con relación al nivel de enseñanza. Se tiene así una didáctica de la escuela primaria, secundaria o superior.
Con relación a la enseñanza de cada disciplina en particular, como matemática, geografía, historia, ciencias naturales, etc. La didáctica especial es considerada generalmente en este segundo aspecto, esto es, abarca el estudio de la aplicación de los principios generales de la didáctica, en el campo de la enseñanza de cada disciplina. De acuerdo con esta segunda acepción, la didáctica especial estudia la aplicación de los principios de la didáctica general en la enseñanza de diversas asignaturas y de una manera específica.
La Renovación de la enseñanza y la didáctica
Los propósitos de renovar la enseñanza pueden tener dos motivaciones principales; éstas son: un nuevo tipo de comportamiento deseado para el hombre, tendiente a superar deficiencias o atender a las aspiraciones surgidas como consecuencia de la creciente problemática social que deriva de las incesantes transformaciones sociales; y la consideración de los nuevos conocimientos que se han alcanzado acerca del proceso del aprendizaje. Pero, en última instancia, la enseñanza renovada es la que procura corresponder a las exigencias de una época, en función de los nuevos objetivos del hombre en la sociedad y, asimismo, de los nuevos conocimientos que se tengan del propio hombre.
En la actualidad, la enseñanza renovada pretende crear las condiciones para que el ser humano se sitúe satisfactoriamente en un mundo impregnado de procesos de comunicación masiva y de acelerados cambios tecnológicos que influyen, en uno y otro caso, en las no menos aceleradas transformaciones sociales y también en el actuar eficiente, consciente y responsable. De hecho, pues, la enseñanza renovada de cada época tiende a formar en el hombre un determinado tipo de comportamiento, y se basa en los criterios más avanzados acerca de las formas y posibilidades de aprendizaje.
La didáctica requiere de procedimientos de enseñanza activos, que inciten y obliguen al educando a llevar a cabo tareas escolares en lugar de mantenerlo en actitud pasiva.  También indaga acerca de los nuevos métodos y técnicas de enseñanza que contribuyan a alcanzar las metas de manera más equilibrada. La enseñanza renovada consiste en la integración de los currículos y los programas con la realidad, integración de la acción didáctica de los docentes, orientación de los aprendizajes, utilizando métodos de enseñanza activos.
Todo indica que la enseñanza renovada se orienta hacia las siguientes direcciones:
Ø  Colocar al educando en contacto con la realidad.
Ø  Orientar el aprendizaje por medio de la propia experiencia del educando, a fin de que él aprenda a aprender por sí mismo de manera creciente nuevas situaciones de vida.
Ø  Orientar la educación o enseñanza hacia un ambiente socializante, acentuando las técnicas de enseñanza en grupos.
Ø  Preparar para saber decidirse y poder optar.
Ø  Estrechar vínculos entre profesores y alumnos.
Ø  Enseñar para que su fruto pueda ser transferido
Ø  Desenvolver la creatividad como un imperativo de supervivencia de la sociedad.
Ø  Enseñar para la investigación, enseñar investigando.
Ø  Como corolario de las consideraciones precedentes, el objetivo final de la enseñanza renovada es el de formar el ciudadano que actúe.
Es lógico que, a favor de lo que acabamos de exponer, la didáctica requiera procedimientos de enseñanza activos, que inciten y obliguen al educando a llevar a cabo tareas escolares en lugar de mantenerlo en actitud pasiva, de mera imitación, copia o recepción de lo que está ya hecho y terminado. Incumbe a la didáctica, asimismo, indagar acerca de los nuevos métodos y técnicas de enseñanza que contribuyan a alcanzar, de la manera más eficiente y equilibrada, esos objetivos de evidente utilidad para el educando y también para la sociedad.

La didáctica de las ciencias sociales, el currículum y la formación del profesorado
JOAN PAGÉS
¿Para qué, que y como enseñamos geografía, historia y otras disciplinas sociales? ¿Qué problemas hallamos en su enseñanza? ¿Aprende realmente los alumnos a aquello que les enseñamos nuestras frases? ¿Qué necesita saber y saber hacer un profesor o una profesora para enseñar geografía e historia? ¿Necesita saber y saber hacer lo mismo en profesorado de primaria y de secundaria? ¿Quién prepara al profesorado de geografía o historia para enseñar? ¿Cómo se le prepara? La sola formulación de estas preguntas y de algunas más que se podría añadir, indica la existencia de un campo de preguntas y de problemas relacionado con la enseñanza de la geografía, la historia y las otras ciencias sociales y la formación de su profesorado. Ahora bien, ¿de suficiente su existencia para poder hablar de un saber específico dedicado a hallar respuestas a estas preguntas y soluciones a estos problema ?

Es suficiente la formulación de preguntas y la constatación de unos problemas para pensar que estamos ante un cuerpo de conocimiento con teorías de Investigación propias ?, ¿ puede un conjunto de preguntas y problemas generar un campo de conocimiento de naturaleza disciplinas? ¿Existe una disciplina dedicada plantearse respuestas y soluciones a los problemas de la enseñanza de la geografía, la historia y las demás ciencias sociales o, como afirma Rozada (1992)  estamos ante una cuestión  necesariamente interdisciplinar?
Me propongo, en primer lugar, reflexionar sobre lo que se entiende en la literatura pedagógica por didáctica y por didáctica especial - en nuestro caso por didáctica de las Ciencias Sociales, para, a continuación, plantear las relaciones entre la didáctica y el currículum de Ciencias Sociales y entre éste y el profesorado, para finalizar con una aproximación a la formación del profesorado en didáctica de Ciencias Sociales. No me planteo dilucidar si la didáctica de las Ciencias Sociales  es  o no es una nueva disciplina. Creo que lo que interesa al profesorado y quienes nos dedicamos profesionalmente a su formación en didáctica de las Ciencias Sociales es dar respuestas a los problemas de la práctica que redunden en unos aprendizajes mejores y más útiles social e individualmente.
La didáctica y la didáctica de las Ciencias Sociales
La didáctica ha sido considerada tradicionalmente una rama de la pedagogía dedicada al estudio del proceso de instrucción y de la educación en clase. Según la conceptualización ya clásica de Toma chewski ( 1996,23-24),  La didáctica es la teoría general de la enseñanza. Su objeto de estudios se desarrolla a través de siete ámbitos problemáticos: 1) La determinación de los fines y los objetivos de enseñanzas; 2) la descripción del proceso de enseñanza en su forma general y el descubrimiento de las leyes de ese proceso; 3) la derivación de principios de reglas para el trabajo del profesorado clase; 4) La concreción del contenido de la clase que el alumnado puede a asimilar para su desarrollo y las diversas actividades prácticas que debe realizar 5)  La formulación de los principios fundamentales de la Organización de la clase para conseguir que el alumno aprende; 6) el análisis de los métodos que el profesorado ha de utilizar en la enseñanza y 7) La selección de los medios materiales que deben utilizarse clase.  Para Tomachewski , estos problemas interesan a la didáctica sólo la medida en que tiene importancia para todas las asignaturas, haciendo abstracción de las particularidades de cada asignatura concreta.
Conceptualizaciónes  más o menos parecidas a la de este autor son frecuentes en la literatura pedagógica. En general - Ver, por ejemplo, Benedito  (1987) o Contreras  (1990) - se considera que el ámbito de actuación y de problematización de la didáctica  se ubica en los procesos de enseñanza y aprendizaje. Casi siempre estos procesos se plantean al margen de la enseñanza del aprendizaje de unos contenidos concretos que, como es lógico, tienen unas características teóricas y meteorológicas propias y generan un tipo de problema que no siempre son homologable es con los problemas de otros contenidos del currículum escolar.
El nacimiento y el crecimiento de las didáctica especiales arranca de la decisión de incluir y la prioridad en los procesos de enseñanza de aprendizaje al contenido de unos saberes  concretos en opinión de Joshua y Dupin  (1993 ,2) la didáctica es especiales - estos autores se refieren a la de las matemáticas y las Ciencias - se  fundamentan en una elección radical que las distinguió progresivamente de otras aproximaciones referidas a la enseñanza científica: La voluntad de una acceso razonado, sistemático, científico y específico de los  fenómenos de enseñanza en dominios disciplinarias concretos. Así, la didáctica de una disciplina puede ser considerada como la ciencia que estudia, en un campo o área de conocimientos particulares, los fenómenos de la enseñanza, las condiciones de transmisión de la cultura y las condiciones de trasmisión de un conocimiento por un aprendiz.
A diferencia, puedes, de la didáctica general, la didáctica especial poner énfasis en la enseñanza y el aprendizaje de unos contenidos concretos y no en los procesos de enseñanza/ a aprendizaje en sí mismos. Así, para las didáctica se especiales los siete ámbitos problemáticos de la propuesta de Tomachewski  sólo tiene sentido cuando se aplican a los contenidos de asignaturas o áreas especiales y no a la generalidad de las asignaturas del currículum.
La finalidad de la didáctica de las Ciencias Sociales consiste, por tanto, en analizar las prácticas de enseñanza, la realidad de la enseñanza de la geografía, la historia y las otras ciencias sociales, sus finalidades o propósitos, sus contenidos y sus métodos, para detectar y explicar sus problemas, buscar soluciones y actuar para transformar y mejorar la práctica de la señal de los aprendizajes es por esta razón, la didáctica surge y es válida para en el terreno mismo de la enseñanza, en la práctica de las a unas. La práctica, la realidad de las aulas deben ser en opinión de Bronckart  (1989: 59), el centro, el corazón de los dos tipos de intervenciones que pueden hacer aumentar el conocimiento didáctico: la que ubicación en la modificación de las prácticas. Para teorizar las prácticas es necesario una toma de conciencia de la naturaleza de las finalidades, explícitas e implícitas, de la enseñanza de las Ciencias Sociales y, sobre esta base, identificar un conjunto de objetivos realistas, compatibles con el estado general de enseñanza de cada disciplina. Se trata de conocer bien rizar el estado de las prácticas actuales, en situación de clase, sus programas, sus métodos y sus técnicas de evolución y analizar el grado de coherencia entre los objetivos definidos y las prácticas efectivas. Por su parte en La modificación de las prácticas consiste en definir y experimentar estrategias nuevas y diversificadas y evaluar su eficacia real.
Para analizar la práctica, modificarla o para proponer prácticas alternativas es fundamental averiguar las ideas, las teorías y  los propósitos que contiene el currículum y las ideas y los criterios que utiliza el profesorado para implementarlo en la práctica.
La importancia de considerar el saber que se enseña y se aprende transforma las relaciones binarias de la didáctica general -enseñanza/aprendizaje- en unas relaciones ternarias -enseñanza/saber/aprendizaje- que son las que dan sentido a las didácticas especiales y constituyen la base del sistema didáctico. La didáctica adquiere así un carácter privilegiado para intervenir en el análisis y desarrollo del currículum -tanto del prescrito como del práctico-, de los saberes que se enseñan y de la formación del profesorado.
En consecuencia, para formar profesionales de la enseñanza, la didáctica de las Ciencias Sociales necesita delimitar su ámbito de actuación, definir sus objetivos, establecer sus métodos y, en definitiva, elaborar el saber teórico y práctico sin el cual no se puede hacer un servicio a la educación ni ganarse el respeto de la comunidad científica (AA.VV., 1990). En su ambición para alcanzar estas metas -tanto en el terreno de la teoría como en el de la práctica- dispone de un instrumento privilegiado: el currículum.
La didáctica de las Ciencias Sociales y el currículum del área
La didáctica de las Ciencias Sociales, como la del resto de asignaturas, ha crecido y se ha amparado en las concepciones curriculares dominantes en cada momento histórico. Es, en cierta manera, hija del currículum y de las teorías que en él se vehiculan. El currículum como construcción social que surge, se modifica y reforma a partir de un conjunto de circunstancias históricas y de intereses sociales, se refleja, o al menos así lo pretende, en unas prácticas educativas de donde emergen los problemas que estudia la didáctica. Como tal construcción social, históricamente determinada, constituye un sistema a través del cual se toman decisiones sobre aquella parte de la cultura que se considera conveniente que las nuevas generaciones conozcan y aprendan en la escuela para integrarse en la sociedad.
El sistema curricular se ha configurado a través de dos polos o etapas: la etapa de la toma de decisiones, en relación con lo que se pretende enseñar, cambiar o reformar y la etapa de desarrollo, de aplicación del currículum a la práctica. La primera etapa corresponde básicamente a la administración educativa y constituye, por su trascendencia, una de las principales actividades de cualquier sistema educativo. La segunda corresponde fundamentalmente al profesorado. En la literatura curricular anglosajona es frecuente denominar diseño del currículum a la primera etapa, mientras que a la segunda se la denomina la del desarrollo o implementación del currículum.
Buena parte de la literatura y de las teorías curriculares tratan de las relaciones entre estos dos polos del sistema curricular, ya que su naturaleza es determinante para entender el valor político del currículum y su trascendencia como instrumento para la mejora de la calidad de la enseñanza. En definitiva, las relaciones entre la teoría -el diseño del currículum- y la práctica -la enseñanza- han constituido y constituyen el aspecto más problemático de cualquier innovación, cambio o reforma curricular y han generado teorías y modelos de intervención diferentes según se ponga más énfasis en el predominio de un polo o de otro (el análisis de estas relaciones puede consultarse, por ejemplo, en Can/Kemmis, 1988; Gimeno, 1988; Grundy, 1991; Kemmis, 1988, Rozada, 1989). Asimismo han determinado las modalidades de formación inicial y continua del profesorado y el papel de la didáctica en la solución de los problemas de la práctica.
¿Cómo han influido en la didáctica de las Ciencias Sociales y en la formación didáctica del profesorado las diferentes teorías curriculares?
Si entendemos que el objeto de la didáctica son las interrelaciones que se producen -y, por tanto, que se pueden observar, reconstruir y modificar- entre el profesorado, el alumnado y el saber, comprenderemos que la influencia del currículum y de las teorías en que se apoya es fundamental para la didáctica, pues es el currículum quien, en primera instancia, determina qué saberes han de enseñarse y por qué, y sugiere quién los ha de enseñar y cómo.
En el actual contexto de reorganización del sistema educativo y de la implantación de unos nuevos currículos tanto en la enseñanza primaria y secundaria como en la universitaria, es conveniente prestar atención a las posibilidades que ofrecen los currículos prescritos para mantener la actual situación de la enseñanza de las Ciencias Sociales o para intentar cambiarla y, a su vez, mantener o cambiar la formación del profesorado responsable de su implementación en la práctica. Un breve repaso a los tres modelos curriculares nos permitirá analizar el papel que ha tenido, tiene y puede tener la didáctica de las Ciencias Sociales en la solución de los problemas de la práctica y en la formación del profesorado.
Como es sabido, el  currículum técnico es el modelo que durante más tiempo ha determinado el currículum y ha presidido la enseñanza de la geografía, la historia y las otras Ciencias Sociales. Y es, aquí y en casi todo el mundo, el modelo dominante tanto en el diseño de los currículos como en la práctica educativa.
La finalidad que este currículum técnico otorga a la enseñanza de la geografía, la historia y las restantes Ciencias Sociales es la transmisión de los valores tradicionales, hegemónicos. Defiende una concepción conservadora de la sociedad y del status quo (sea cual sea la naturaleza política del régimen que lo proponga) basada en la necesidad de formar buenos ciudadanos y ciudadanas (el estado se otorga la potestad de otorgar esta calificación en función de unos supuestos valores compartidos y de una hipotética herencia cultural común a todas las personas que habitan un mismo país) y, en consecuencia, selecciona los saberes que mejor permiten cubrir estas finalidades. 0pta, además, por un modelo de enseñanza/aprendizaje basado en la transmisión verbal del conocimiento y en la negación o minimización de los aspectos internos de la persona que aprende y de su posibilidad para pensar y construir conocimientos.
Las capacidades que presiden los objetivos de la enseñanza son cercanas a la concepción del aprendizaje propia del conductismo. El papel otorgado al alumnado que se deriva de estas capacidades fomenta comportamientos pasivos, basados en un pensamiento rutinario. La relación del alumno y la alumna con el saber es una relación subordinada. El conocimiento se sitúa en una posición externa al alumnado y sólo a través del profesorado o de los materiales curriculares seleccionados por aquél puede ser aprendido, es decir, identificado, conocido y memorizado. El conocimiento suele ser seleccionado para no permitir al profesorado más que una sola lectura del mismo y se presenta ordenado y secuenciado a lo largo de los distintos cursos de cada etapa educativa.
La formación del profesorado que emana de esta concepción ha consistido tradicionalmente en una preparación de tipo cultural y técnica basada en el dominio de los saberes científicos y de algunos métodos propios de la geografía y la historia que, se suponía, permitirían al profesorado la toma de decisiones sobre el cómo enseñar. La didáctica de las Ciencias Sociales no figura con entidad propia ni en los planes de estudio del profesorado de primaria ni en los de secundaria (a lo sumo existe la Geografía y su didáctica y la Historia y su didáctica en los planes de estudio de la formación de maestros al lado de una didáctica general que casi nunca tiene como referente fundamental los problemas de la práctica de enseñar; en la formación del profesorado de secundaria ni siquiera existe esto). En consecuencia, se supone que para enseñar no hace falta ningún conocimiento didáctico y que los problemas de la relación entre el profesorado, el alumnado y los saberes no existen o, si existen, se solucionan a través del conocimiento disciplinar del profesorado, de la buena voluntad o del azar. Esta situación ha empezado a cambiar en los nuevos planes de estudio de la formación del profesorado de primaria pero existen enormes resistencias para la introducción de la didáctica en la formación del profesorado de secundaria.
La hegemonía y la virtualidad de este modelo, sin embargo, hace años que ha sido cuestionada por el profesorado más consciente de los problemas de la enseñanza de la geografía, la historia y las demás Ciencias Sociales, que ha sido, sin duda, pionero en la didáctica de las Ciencias Sociales. Este cuestionamiento ha encontrado cobijo en el currículum práctico.  
El currículum práctico se ha identificado con los principios de la escuela activa y de la renovación pedagógica. El currículum se crea en la práctica y es sólo en ella que adquiere sentido. La inexistencia de evidencias que demuestren que los valores tradicionales sean alcanzados por los niños y niñas y por la juventud a través de la enseñanza de las Ciencias Sociales fue una de las razones que explica la aparición de este enfoque.
Las reacciones más importantes en contra del modelo técnico y la progresiva implantación del currículum práctico se sitúan en el período de entreguerras y en la década de los años sesenta principios de los setenta (el movimiento de los nuevos estudios sociales en Estados Unidos, léveil en Francia, los trabajos del School Council en Inglaterra, la ricerca en Italia, el estudio del medio en España,...) si bien se mantienen en la actualidad. La reflexión axiológica de la que parte el  cognitivismo piagetiano.
La enseñanza de las Ciencias Sociales que se propone desde este enfoque ha de basarse en la vida y en los problemas reales del alumnado y ha de permitirle pensar en el presente y en el pasado a la luz de sus propios intereses. El acento deja de estar situado en la formación de una conciencia cívico-patriótica y en los conocimientos disciplinares tal como los conciben las ciencias y se enseñan en la universidad y se sitúa en el alumno y en la vida.
El conocimiento, por tanto, es un medio para el desarrollo personal y no se concibe como una finalidad en sí mismo ni como un medio para intervenir en la sociedad. Se da preferencia a los métodos como si los métodos, por ellos mismos, pudieran favorecer el pensamiento y desarrollar capacidades cognitivas. Se pretende que el alumnado ``descubra" la realidad como si la realidad pudiera ser descubierta al margen de las teorías y los conceptos que la hacen inteligible. Existe, en algunos casos, un cierto desprecio por la teoría y una exaltación por la práctica que, a menudo, tiende a la actividad por la actividad.
La formación didáctica del profesorado se ubica en la propia práctica de la enseñanza y en el trabajo cooperativo de los profesores y profesoras de un mismo centro o de varios centros. Los movimientos de renovación pedagógica suplen los déficits de la formación inicial del profesorado apostando por una autoformación didáctica centrada en los problemas de la práctica. y en la elaboración de materiales curriculares para su intervención en ella.
Por lo que se sabe hasta ahora, el impacto del currículum práctico en la enseñanza de las Ciencias Sociales ha sido desigual. En los países donde se ha analizado -como en los Estados Unidos (por ejemplo, Fenton, 1991)-se ha comprobado que los esfuerzos realizados en la elaboración de propuestas y materiales curriculares no han tenido los resultados que se esperaban, entre otras razones, por el esfuerzo que su adecuación a la práctica de cada aula representaba para el profesorado.
Sin embargo , existen evidencias ( Stodoslsky , 1991) de que en la escuela primaria hay un número importante de profesores y profesoras que practican una enseñanza basada en sus principios. Aún hoy está por hacer el análisis de lo que ha supuesto en España la aplicación -a través de los movimientos de renovación pedagógica- del currículum práctico en la enseñanza de las Ciencias Sociales.
Algunas de las aportaciones del currículum práctico pueden mantenerse en la enseñanza de la geografía, la historia y las otras Ciencias Sociales dentro de los principios del currículum crítico. El currículum crítico concede más importancia a las aportaciones disciplinares como soporte tanto para la construcción de conocimientos como para el análisis de los problemas sociales. Sus principales aportaciones consisten en plantear el carácter ideológico del currículum y de la práctica y en fomentar una enseñanza y un aprendizaje basado en los principios del constructivismo y del pensamiento crítico.  
La opción para enseñar a pensar críticamente la realidad social, para la formación de un pensamiento dirigido a la acción y a la transformación de la realidad, exige que el alumnado se sitúe ante el conocimiento de manera radicalmente diferente a como lo hace en los dos modelos anteriores. Y exige también que el conocimiento que se presenta en el currículum y se enseña en la práctica sea planteado de otra manera.
Siguiendo las aportaciones de Popkewitz (1983) y de Apple (1986) se puede hablar de un currículum crítico de Ciencias Sociales cuando el contenido cumple con los siguientes requisitos: a) las ideas no aparecen como estáticas, como representaciones imparciales de lo que las cosas son o han sido ; b) no se ignora el diálogo y la crítica que crea la naturaleza tentativa del conocimiento, c) las condiciones humanas no aparecen como predeterminadas y no se espera que el alumnado se acomode a la autoridad establecida y se ajuste a las interpretaciones de la realidad definidas oficialmente, d) no se elimina la función del conflicto social para preservar la permanencia de las instituciones sociales existentes mediante presiones sobre las personas, su creatividad y su capacidad de innovación, e) los contenidos tienen relación con la experiencia personal y social de quienes aprenden, y f) los contenidos no se legitiman únicamente a través de las definiciones con las que los profesionales -de la ciencia, del currículum y de la enseñanza- analizan los acontecimientos sociales.
En el currículum crítico, el contenido adquiere un lugar predominante. Se enriquece y se diversifica. Deja de ser un contenido exclusivamente factual como en el primer modelo o un contenido subordinado al interés del alumnado que ha de descubrirlo, como en el segundo. Los problemas de la humanidad, los conflictos, las injusticias, la diversidad de clases, géneros y étnias, los derechos humanos y de las minorías, las otras culturas, el uso y el abuso del poder, etc. son objeto de estudio preferente al lado de aspectos relacionados con los problemas de la vida cotidiana, del medio ambiente, de la familia y las relaciones personales y sociales de todos los grupos humanos y de todas las personas. El conocimiento se problematiza y el alumno lo construye y aprende utilizando toda clase de fuentes y documentos. El presente ha de ser, a la vez, el punto de partida y el punto de llegada si se quiere que el alumnado relacione la cultura vivida con la cultura como reconstrucción social y aprenda de manera significativa. La complejidad de los problemas y de los conceptos explicativos constituye uno de los principales ejes vertebradores de la enseñanza tanto para aprender aquello que es conocido como lo desconocido.
Los métodos de enseñanza y las estrategias de aprendizaje pueden apoyarse en los principios del constructivismo y en el desarrollo de capacidades de orden superior -en especial las del pensamiento crítico (Tuichin, 1987; Newmann, 1991). El profesorado ha de procurar facilitar contenidos para que los estudiantes puedan evaluar las evidencias de los hechos, detectar inconsistencias y contradicciones en las interpretaciones, diferenciar y evaluar las informaciones sobre los hechos de las opiniones, sacar conclusiones, construir y validar hipótesis, formular preguntas, realizar deducciones, identificar supuestos subyacentes y emitir sus propias opiniones con conocimiento de causa. Se requiere predisponer al alumnado para que quiera pensar e intervenir en la construcción de su futuro personal y social.
El reto que para el profesorado supone romper con la concepción curricular del modelo técnico, (tener protagonismo en el diseño y en el desarrollo del currículum, cambiar y adecuar la práctica para priorizar la formación del pensamiento del alumnado y la acción más que la transmisión y la acumulación o el descubrimiento de conocimientos), puede tener efectos positivos para la enseñanza de las Ciencias Sociales y puede convertir el conocimiento histórico, geográfico y social en un conocimiento útil para los estudiantes y para la sociedad. Para ello es necesario dar un giro copernicano a la formación del profesorado en la línea de las teorías de Giroux (1988) -el profesor como intelectual comprometido-. o Schün (1983)
-el profesor como práctico reflexivo- y de las aportaciones de la investigación-acción o de las comunidades autorreflexivas por las que apuestan los partidarios del currículum crítico.
El análisis y la comprensión de los problemas de la práctica a los que deberá dar respuesta el profesorado y la búsqueda de soluciones a los mismos es el principal requisito para que los distintos proyectos curriculares que se han ido elaborado en los últimos años en nuestro país puedan ser asumidos por el profesorado como instrumentos del cambio de sus prácticas. Considerar la didáctica como una disciplina curricular permite plantear una relación dialéctica entre la teoría y la práctica y facilita la elaboración de estrategias de formación para el desarrollo y el cambio del currículum.
Investigaciones sobre el profesorado de Ciencias Sociales y el currículum
¿Cuál ha sido y es el papel del profesorado ante el currículum y ante las propuestas de cambiarlo? ¿Se le ha preparado para tomar decisiones sobre el contenido que enseña? ¿Se le ha enseñado a analizarlo y a cambiarlo cuando no produce aprendizajes?
Existen evidencias más que suficientes que demuestran que el profesorado es, en última instancia, el responsable principal del éxito o del fracaso del currículum. También existen evidencias sobre la virtualidad de las distintas teorías curriculares en relación con el protagonismo y el papel que se otorga al profesorado para tomar decisiones curriculares. Por tanto, ninguna reforma curricular puede hacerse a sus espaldas a no ser que se pretenda a priori su fracaso.
Algunas investigaciones recientes sobre las relaciones entre el profesorado de Ciencias Sociales y el currículum del área han abierto una interesante vía de trabajo para plantear de manera más realista y ajustada a los problemas de la práctica tanto las reformas curriculares como la formación inicial y permanente del profesorado y el papel que la didáctica debe tener en ellas.
En Estados Unidos, Thornton (1991) revisó las investigaciones realizadas sobre el profesor como controlador (gatekeeper) del currículum y extrajo una serie de conclusiones que son una importante aportación para pensar y diseñar vías para la formación y actualización didáctica del profesorado. También en nuestro país se han realizado distintas investigaciones centradas en las relaciones entre el profesorado y el currículum que comentaré y valoraré más adelante.
Thornton parte de la consideración de que el profesorado es siempre un controlador que toma decisiones curriculares e instructivas. En la práctica las decisiones curriculares -los objetivos y las experiencias para alcanzarlos-y las decisiones instructivas -cómo enseñar-son interactivas y están condicionadas por el marco de referencia de cada profesor o profesora. Este marco está formado por una perspectiva individual, por teorías implícitas y por el conocimiento personal adquirido a -lo largo de su vida y se refiere a la concepción de la sociedad, a la naturaleza de las asignaturas que enseña y a la naturaleza del pensamiento.
El marco de referencia determina el significado que el profesor da a las Ciencias Sociales -los propósitos y las finalidades de su enseñanza- y, en consecuencia, a la planificación y a la instrucción. La hipótesis básica de Thornton para analizar la función controladora del profesorado consiste en considerar que el conocimiento se construye socialmente, es decir, que depende de contextos sociales e históricos. En consecuencia, para saber cómo actúa el profesorado es necesario averiguar cuales son sus influencias contextuales y cómo afectan las decisiones que toma.
En su revisión, Thornton analiza las investigaciones sobre las funciones curriculares del profesorado en tres ámbitos: el significado que otorga a la enseñanza de las Ciencias Sociales, la planificación y la instrucción.
En el primer ámbito, llega a las siguientes conclusiones: a) los criterios del profesorado sobre las disciplinas sociales influyen en gran medida en la toma de decisiones sobre el currículum y la instrucción; b) estos criterios influyen en la planificación y en el currículum que realmente se imparte en clase; c) la mayoría de profesores tienen una gran libertad para definir las Ciencias Sociales aunque no la ejercen e incluso no son conscientes de poseerla; d) los expertos en Ciencias Sociales -los didactas, para entendernos- y el profesorado atribuyen significados diferentes a las Ciencias Sociales; y o hacen falta más investigaciones para saber cómo y. por qué el pro de una determinada manera.
Los resultados del análisis de las investigaciones sobre la planificación, conducen a Thornton a las siguientes conclusiones: a) el profesorado transforma el currículum y toma decisiones para un grupo concreto de alumnos y alumnas; b) el profesorado piensa el currículum en términos de lo que es posible enseñar a cada grupo concreto de alumnos más que en términos de lo que puede ser un currículum ideal; c) el currículum es considerado por los profesores y las profesoras como un cuerpo de conocimiento identificado por “expertos" y presentado a través de libros de texto (una mayoría de profesores manifiesta que les es mucho más fácil enseñar que decidir qué han de enseñar); d) muchos profesores y profesoras no son conscientes del grado de control que realmente ejercen sobre el currículum que planifican para sus alumnos; e) la viabilidad y la socialización son los principales criterios que utilizan los profesores para planificar el currículum.
En cuanto al tercer ámbito -el más investigado, el de la instrucción o la enseñanza, Thornton señala que: a) la mayor parte de estrategias instructivas se basan en clases magistrales y en la utilización del libro de texto; b) algunos profesores y profesoras, en especial de la escuela primaria, rompen esta uniformidad utilizando estrategias más variadas y c) la eficacia educativa de la narración y la exposición varia de forma considerable de un profesor a otro.
Para Thornton (1992) es inevitable el papel de controlador del currículum que tiene el profesorado. De él depende lo que ocurre en clase y, por tanto, los aprendizajes que realizan o dejan de realizar los alumnos. Por ello sugiere que la formación inicial y continuada del profesorado ha de estar más relacionada con esta función pues sus creencias sobre el significado de las Ciencias Sociales, de la geografía y de la historia, determinan su planificación y su enseñanza. Considera que, en caso contrario, es improbable que cambien las prácticas de enseñanza pues ninguna reforma ni ninguna innovación puede ser impuesta en contra de la voluntad de quienes deben materializarla. Sugiere la necesidad de repensar las relaciones entre los did actas y el profesorado, y aconseja a los primeros a que se acerquen a los problemas reales de la enseñanza a través de la propia enseñanza a fin de ayudar al profesorado a ``guardar la posible" (1992: 74).
Investigaciones posteriores a las analizadas por Thornton y realizadas en Estados Unidos y en otros países corroboran sus conclusiones. En España destacan los trabajos de Guimerá (1992), Blanco (1992) y Pagés (1993). Guimerá analiza, a través de una muestra bastante amplia, el pensamiento del profesor de Historia de bachillerato. En sus conclusiones se pregunta sí están preparados para acometer el reto de la reforma educativa y ante la respuesta que da -un si, pero...- señala aquellos aspectos en los cuales cree que están preparados y aquellos en que cree que no lo están.
Entre los primeros destacan los siguientes: el hecho de estar entrenados para enseñar diferentes asignaturas (geografía e historia del arte, además de historia), la experiencia docente acumulada, el hecho que les guste enseñar historia, el conocimiento que tienen de las dificultades de comprensión de aspectos claves de la historia por parte del alumnado, la variedad de contenidos trabajados y la utilización de métodos variados en clase. Entre los segundos, apunta: el escaso interés y formación en cuestiones psicopedagógicas, el desanimo profesional, el temor de tener que enseñar a alumnos de 12 a 14 años (por el bajo nivel de conocimientos que creen que tienen), la identificación de los contenidos sólo como información y los problemas que tienen en la planificación de sus clases. En relación con este último punto -trascendental para el desarrollo del currículum y para la enseñanza-, la autora opina que es donde pueden proveerse más problemas. Como posibles soluciones sugiere algunas medidas de formación basadas en el paradigma del pensamiento del profesor y en la investigación acción.
Por su parte, Blanco analiza los problemas relativos a la selección y organización del contenido, a partir de una situación concreta -un estudio de caso- de enseñanza aprendizaje de la Historia en el bachillerato. La autora rastrea las razones por las que la práctica analizada es como es y, por eso, considera que se ha de implicar en la práctica del profesor trabajando con él, y no para él. Una vez conocida su tarea educativa, en su propio contexto, busca los marcos más amplios donde se generan y tienen sus raíces gran parte de las ideas y actuaciones que se hacen presentes en las aulas.
La aportación más importante de Blanco, que no saca conclusiones sino que plantea dudas, problemas y cuestiones que hay que debatir y seguir estudiando, consiste en haber aplicado una metodología cualitativa para informar sobre la realidad educativa de una clase de Historia y sobre el pensamiento curricular del profesor. En su opinión, ``los estudios de casos permiten reflexionar sobre la enseñanza y posibilitan la mejora de la práctica. Primero, y muy especialmente, ampliando el conocimiento de los participantes al ofrecerles perspectivas complementarias a las suyas. (...) En segundo lugar, y a través de la divulgación de los informes, se ofrece a otros docentes y estudiantes un ``espejo" en que mirarse" (1992: 440). Por esta razón, sugiere pistas sobre las claves de la transformación del conocimiento que realizan las escuelas y las pone en relación con el currículum, el papel de los libros de texto, la investigación, los especialistas y la formación del profesorado.
La investigación que realicé (Pagés, 1993a) sobre la experimentación del currículum de Ciencias Sociales del ciclo superior de EGB en Cataluña confirma buena parte de los datos obtenidos por las investigaciones anteriores. Las valoraciones realizadas por los profesores que participaron en la experimentación demuestran que tienen un pensamiento curricular y que lo utilizan para interpretar el currículum prescrito y concretarlo en la práctica. Demuestran, asimismo, que este pensamiento es idiosincrático y que procede de la propia práctica, de experiencias anteriores y de sus ideas sobre el mundo, la sociedad, la enseñanza y el aprendizaje. Por esta razón existen entre el profesorado opiniones e interpretaciones diferentes del currículum o de algunos de sus aspectos. También pude comprobar las dificultades del profesorado para incorporar nuevos contenidos y para utilizar modelos de secuencia diferentes de los clásicos, especialmente si desconocían su valor educativo y nadie les había preparado para enseñarlos. Por otro lado, confirmé que, efectivamente, un sector importante del profesorado se hallaba más cómodo cuando tenía que decidir cómo enseñar un contenido que no cuando tenía que decidir  qué contenido enseñar. Finalmente, pude comprobar que la mejor manera de resolver los problemas que tienen los profesores para seleccionar, concretar, secuenciar y enseñar el contenido del currículum es partiendo de su propia práctica.
En la medida que los profesores analicen y expliquen su propia práctica, pueden descubrir la necesidad y las razones de cambiar algunas cosas y pueden tomar decisiones realistas sobre los contenidos del currículum. En ningún caso parece una opción realista querer imponer un contenido nuevo al margen de la práctica y, menos, querer imponerlo rápidamente. Los cambios realistas y efectivos son aquellos que asume el profesorado desde su propia práctica cuando ha descubierto su valor y la posibilidad de que mejoren su enseñanza y el aprendizaje de sus alumnos; es decir, cuando comprende y comparte el valor educativo del cambio y domina el contenido que quiere y puede enseñar.
Ante un currículum como el que se proponía en la experimentación, la mayoría de profesores creía que era necesaria y urgente una formación práctica que partiera de la realidad de las aulas e incidiera sobre ella. Una formación que evitara el voluntarismo de unos pocos -como ocurrió en su caso- y fomentara el trabajo cooperativo en los centros. El conjunto  de necesidades sobre las que opinaban que necesitaban formación incluía prácticamente todos los campos del currículum, desde las fuentes hasta la práctica, desde los contenidos disciplinares -el qué y el cuándo, enseñarlos- hasta las maneras de intervenir en la práctica, desde las teorías curriculares hasta la didáctica de cada una de las disciplinas del área. El conjunto de informaciones y valoraciones recogidas a través del análisis de documentos y de entrevistas con los profesores permite plantear y desarrollar un proyecto de formación basado en las necesidades sentidas por el profesorado que, sin pretensiones de generalización, puede establecer las bases de lo que la didáctica debe aportar a su formación.
La formación en didáctica de las Ciencias Sociales del profesorado
La Didáctica de las Ciencias Sociales es, sin embargo, una ciencia joven, con una importante escasez de investigaciones y con un corpus teórico y conceptual débil y en evolución. Estos hechos condicionan los programas de formación inicial y continuada del profesorado. No tanto por no saber cuál debe su contenido sino, fundamentalmente, por las formas y por las estrategias para lograr un cambio real en las prácticas curriculares de los profesores que ya ejercen y una preparación de los que se forman para que puedan ejercer como prácticos reflexivos y como intelectuales comprometidos.
Las modalidades más frecuentes de formación continuada del profesorado suelen ubicarse aún dentro del modelo curricular técnico y se caracterizan, en el caso de la didáctica de las Ciencias Sociales, por tener un carácter más informativo que formativo y por poner más el énfasis en el currículum prescrito y en lo que debería hacer el profesorado que en el currículum práctico, en lo que ya está haciendo y en los problemas que realmente tiene. Se ocupan más de las formas que del fondo de los problemas curriculares.
El papel de la didáctica y de los didactas en estas modalidades suele ser concebido por el profesorado en ejercicio como el de una ciencia -o pseudociencia- teórica y el de unos expertos alejados de los problemas de la práctica de la vida en las aulas. No se establecen con facilidad puentes entre el mundo feliz de la teoría y el mundo complejo y problemático de la práctica y, cuando se establecen, no suelen generar cambios sustanciales ni en uno ni en otro ni ofrecen conocimientos teóricos sobre la práctica y conocimientos prácticos desde la teoría. Son dos mundos que conviven ignorándose.
Sin embargo, si es cierto -y en mi opinión lo es que la principal preocupación de la didáctica de las Ciencias Sociales es la enseñanza y el aprendizaje de los saberes geográficos, históricos y sociales, la solución para establecer puentes entre el mundo de la teoría y el de la práctica debería venir desde los propios saberes. Los saberes son, como he dicho al comienzo, la razón de ser de las didácticas especiales y el objeto de las relaciones entre el profesorado y los alumnos y alumnas.
Los saberes que enseña el profesor, las razones por las que los elige, la manera como los transmite o los presenta a sus alumnos, los materiales que utiliza, los problemas que detecta en el aprendizaje del alumnado, la forma como los evalúa, etc... son aspectos que deberían estar presentes en los programas de formación continuada del profesorado. Son problemas prácticos sobre los que el profesorado puede y ha de aportar sus conocimientos y sobre los que la didáctica puede y ha de aportar el resultado de sus reflexiones e investigaciones.
Urgen, desde luego, investigaciones cualitativas, estudios de casos contextualizados, sobre la enseñanza y el aprendizaje de contenidos geográficos, históricos y sociales concretos, como los de otras didácticas especiales, que constituyan, por un lado, la base teórica de la didáctica y que, por otro, puedan ser contrastados por los profesores desde su práctica. Estudios de casos sobre la enseñanza y el aprendizaje de contenidos concretos que actúen, como señala Blanco, de ``espejo" para analizar la práctica y hallar sugerencias que puedan ser utilizadas en la práctica, de manera reflexiva, por el profesorado. La escasez de estudios de casos concretos es, sin duda, un obstáculo importante para el crecimiento de la didáctica de las Ciencias Sociales. Para Brophy (1993), cada estudio de caso que se realiza y se da a conocer públicamente incrementa la comprensión de las complejidades a las que han de hacer frente los profesores de Ciencias Sociales cuando implementan el currículum. Cada caso, además, es un modelo que se ofrece al profesorado para su análisis, imitación o posible adaptación.
La preocupación, hoy, de buena parte de los didactas de las Ciencias Sociales y de los formadores del profesorado es, sin duda, el conocimiento que poseen los profesores y cómo lo utilizan en sus clases, de tal manera que se puede afirmar que el conocimiento de los profesores se ha convertido en el centro de cualquier reforma educativa (Palonsky, 1993). Averiguar qué enseñan y cómo lo enseñan, con qué problemas se encuentran, qué preparación necesitan y cómo deben adquirirla, está generando un creciente  volumen de investigación que va a beneficiar a la didáctica y fundamentalmente a la práctica (véanse, por ejemplo, los trabajos dedicados a la formación del profesorado de estudios sociales en The International Journal of Social Education, vol. 7, Nº 3 o los trabajos coordinados por Brophy sobre el mismo tema en Advances in Research on Teaching, vol. 4).
Mi preocupación por este tema me ha hecho plantear la formación continua del profesorado de manera bastante diferente a la de la racionalidad técnica. Desde hace un par de años, por ejemplo, estoy experimentando en mis cursos y seminarios de formación del profesorado de geografía, historia y Ciencias Sociales de secundaria una estrategia basada en unos materiales procedentes de las investigaciones realizadas por el profesor Evans (1988, 1989, 1990) sobre los estilos de enseñanza en historia predominantes en los Estados Unidos. Esta estrategia se fundamenta en la práctica del profesorado de la que parte y sobre la que pretende incidir.
Sus objetivos consisten en que cada profesor o profesora: a) reflexione sobre su estilo de enseñanza, b) compare y analice, en pequeño grupo, los estilos que presenta Evans en sus investigaciones y c) debata, en gran grupo, las características de los principales estilos de enseñanza en historia y las posibilidades de modificarlos o cambiarlos.
La primera actividad propone que los profesores elaboren un documento sobre su estilo de enseñanza en el que han de figurar los siguientes aspectos:
-el estilo o método de enseñanza utilizado con más frecuencia en las clases y las razones por las que se ha optado por este estilo o método (el cómo enseñar)
-los propósitos o finalidades que otorgan a la enseñanza de la geografía, la historia y las Ciencias Sociales en un curso concreto (el para qué enseñar);
-los temas y los contenidos de la programación de un curso (el qué enseñar);
-la opinión que creen que tienen sus alumnos o alumnas de sus clases y de la asignatura;
-la descripción y valoración que creen que haría un observador externo -un compañero o compañera de profesión de sus clases.
Este documento se realiza individualmente y no es objeto de análisis ni de comentario generalizado aunque, en una sesión posterior, lo analizo y comento globalmente. Es el punto de partida para que cada profesor o profesora tome conciencia de las características de su propia práctica.
La segunda actividad consiste en leer, analizar y comentar, en pequeño grupo, unos textos sobre: a) las concepciones y las prácticas de los profesores y profesoras de historia de los Estados Unidos sobre su estilo de enseñanza los objetivos que otorgan al aprendizaje de la historia, b) las opiniones que tiene el alumnado de cada uno de estos profesores sobre su manera de enseñar y sobre los motivos de aprender historia, y c) las descripciones que un observador externo ha realizado de una clase típica de cada profesor. Los textos de cada uno de los tres grupos se presentan desordenados a fin de que el profesorado los relacione, compare y analice. La comparación entre cada estilo y el estilo de cada uno de los profesores o profesoras del curso se realiza mentalmente.
La última actividad consiste en debatir y analizar las relaciones que existen entre los métodos de enseñanza y las estrategias de aprendizaje con las concepciones del valor educativo de las disciplinas del área y la necesaria coherencia entre la naturaleza epistemológica del conocimiento social, su enseñanza y su aprendizaje.
La clasificación establecida por el profesor Evans del profesorado de historia según su estilo de enseñanza -narradores de historias (o profesores tradicionales), los historiadores científicos (o profesores crítico-constructivistas), los relativistas o reformistas (o profesores activos), los filósofos cósmicos (no he hallado parangón con ningún tipo de profesor de nuestras latitudes aunque, en parte, podrían ser catalogados como idealistas) y los eclécticos- es un pretexto para que profesores y profesoras reflexionen sobre la práctica desde la práctica y quieran iniciar un proceso de cambio o de innovación en consonancia con los problemas que ellos mismos detectan.
Los resultados de esta estrategia me indican que el profesorado está mucho más dispuesto a compartir sus problemas, a dialogar y confrontar sus opiniones sobre su enseñanza con el didacta que en otras modalidades de formación que he experimentado. Utilizada como punto de partida me ha permitido plantear, posteriormente, el análisis de problemas de enseñanza y aprendizaje de contenidos concretos como, por ejemplo, el tiempo histórico, la causalidad, el relativismo interpretativo o la utilización de fuentes primarias en la enseñanza y sugerir y debatir proyectos de intervención en la clase.
Asimismo me ha permitido aprehender y aprender de la práctica de los profesores de incorporar ideas y sugerencias en mi programa de formación inicial del profesorado.
¿Hasta qué punto experiencias de este tipo e investigaciones como las que he citado son útiles para hacer progresar el conocimiento en la didáctica de las Ciencias Sociales? ¿Constituyen elementos que puedan algún día formar parte de una epistemología de la didáctica de las Ciencias Sociales que ``discipline" este campo de problemas? Las respuestas no me corresponde plantearlas ahora. En cualquier caso, creo, con Camilloni (1994: 26) que ``si el objeto de la didáctica, la enseñanza de las Ciencias Sociales, se presenta como una labor de extrema complejidad cuando se la encara seriamente, la construcción de una didáctica de las Ciencias Sociales, esto es, de una teoría de la enseñanza de las Ciencias Sociales, se revela doblemente intrincada", pero no imposible. En el largo camino que nos queda por hacer no sobra nadie ni nadie es imprescindible pero sí es necesario, como señala Rozada (1992), que no se restrinja el pluralismo, la confrontación, el debate y, en definitiva, la democracia, objetivos que, a mi entender, persigue, en última instancia, tanto la enseñanza de las Ciencias Sociales como su didáctica.
Joan Pagés es profesor titular de Didáctica de las Ciencias Sociales. Departamento de Didáctica de la Lengua, la literatura y las Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Barcelona


Estrategias metodológicas para enseñar y aprender ciencias sociales: interacción, cooperación y participación
Dolors Quinquer
Los métodos o estrategias de enseñanza pautan una determinada manera de proceder en el aula, organizan y orientan las preguntas, los ejercicios, las explicaciones y la gestión del aula. Los métodos expositivos centrados en el profesorado pueden optimizarse si se fomenta la participación. Los métodos interactivos, en los que el alumnado es el centro de la actividad (casos, resolución de problemas, simulaciones, investigaciones o proyectos) basan el aprendizaje en la interacción y la cooperación entre iguales.
Estrategias para enseñar y aprender ciencias sociales
Las estrategias de enseñanza: ¿Qué son?
Una explicación del docente o la resolución de un caso por el alumnado son dos ejemplos de los métodos que utilizamos para enseñar ciencias sociales. Por método o estrategia entendemos el camino escogido para llegar a la meta propuesta. Esta meta puede ser el aprendizaje de conceptos y procedimientos, de interpretaciones sobre cuestiones históricas y geográficas, el desarrollo de capacidades intelectuales propias del pensamiento social o de habilidades comunicativas y sociales, y también la adquisición de valores, de actitudes o de hábitos. De hecho, los métodos pautan una determinada manera de proceder en el aula, es decir, organizan y orientan las preguntas, los ejercicios, las explicaciones, la gestión social del aula o las actividades de evaluación que se realizan de acuerdo con un orden de actuación orientado a conseguir los fines propuestos. Un criterio útil para clasificar los diversos métodos (cuadro 1) consiste en identificar quien está en el centro de la actividad: si es el profesorado entonces predominan los métodos expositivos; si es el alumnado y se propicia la interacción entre iguales y la cooperación dominan los métodos interactivos; si el estudiante aprende individualmente mediante materiales de autoaprendizaje, ahora tan abundantes gracias a la telemática, estamos ante métodos individuales, la interacción se da entonces con los materiales, tanto los contenidos como las guías que conducen el proceso. Evidentemente entre las tres modalidades metodológicas existe permeabilidad, aunque la orientación y la manera de proceder sea diferente en cada caso. Así, en una clase expositiva puede fomentarse la participación y la interacción, mientras que la resolución de un caso por el alumnado suele requerir alguna explicación del docente. ¿De qué depende que se utilicen unas u otras estrategias de enseñanza y de aprendizaje?
Básicamente, las decisiones sobre los métodos a utilizar en el aula son fruto de la conjunción de varios factores (cuadro 2): de las concepciones del docente sobre el aprendizaje y su cultura profesional, de sus concepciones sobre las ciencias sociales y de las finalidades educativas que pretende, además también influyen los métodos propios de las disciplinas sociales y algunas consideraciones más contextuales como la complejidad de la tareas, su coste en el aula o el número de estudiantes a los que se debe atender. Asimismo, según como se procede en el aula se favorece que el alumnado desarrolle unas estrategias de aprendizaje u otras, es decir, el método de enseñanza influye en los procesos mediante los que el alumnado se apropia de los contenidos de la asignatura y los integra en sus esquemas de conocimiento. La literatura al uso valora especialmente las estrategias de enseñanza que ayudan al alumnado a desarrollar estrategias de aprendizaje que le permitan afrontar y resolver situaciones diversas de manera autónoma. Se trata no sólo de aprender conocimientos sobre geografía o historia sino también saber cómo utilizarlos para resolver problemas, explicar fenómenos o plantear nuevas cuestiones. Por todo ello, posiblemente lo más conveniente sea integrar estrategias de aprendizaje en las asignaturas de ciencias sociales como objeto de estudio. De este modo se trabajan en clase, a través de unos contenidos concretos de geografía o historia, algunas técnicas básicas como el resumen o la esquematización, determinados procedimientos específicos como la confección y lectura de mapas o gráficos y también habilidades metagonitivas como la planificación y la autorregulación. Todo ello integrado en la realización de tareas por ejemplo resolver un caso o resolver un problema.
Ciencias sociales y estrategias para la cooperación, interacción y participación
La orientación metodológica de las clases de geografía e historia desde nuestra perspectiva debería contemplar:
• Dar prioridad, en la medida de lo posible, a las estrategias basadas en la cooperación, la interacción y la participación, incluso en las clases en las que predomina la exposición del docente, porque estas estrategias facilitan la construcción social del conocimiento.
• Renovar los métodos para conseguir que las nuevas generaciones encuentren en las asignaturas de ciencias sociales un marco para aprender a razonar, preguntar y criticar, y para ello trabajar con casos, problemas, simulaciones, etc.
• Presentar las ciencias sociales como una construcción en constante renovación, ya que su propia evolución, la formulación de nuevos interrogantes o el planteamiento de nuevas cuestiones incorporan otros enfoques y la aparición de otros temas e interpretaciones. Así, en historia consideramos de gran interés el trabajo con fuentes primarias en el aula de ESO y de bachillerato, al menos en alguno de los temas del programa.
• Desarrollar capacidades propias del pensamiento social (interpretar, clasificar, comparar, formular hipótesis, sintetizar, predecir, evaluar) y del pensamiento crítico (valorar ideas y puntos de vista, comprender para actuar, tomar decisiones, producir ideas alternativas y resolver problemas). También desarrollar habilidades sociales y de comunicación, recuperando la idea de unas ciencias sociales que ayuden al alumnado a comprender, a situarse y a actuar.
• Considerar el grado de complejidad de la tarea que se propone, es decir, su grado de dificultad debido al número de elementos que intervienen.
• También cuenta el coste o tiempo de preparación y la mayor o menor dificultad de gestión en el aula (tiempo, espacio, formas de agrupamiento de los participantes y la aplicabilidad a grupos más o menos numerosos). Estrategias participativas para la clase expositiva La clase expositiva en la que el docente es el centro de la actividad sigue siendo un método muy utilizado en las clases de ciencias sociales tanto en el bachillerato y como en la ESO. Las exposiciones suelen combinarse, en mayor o menor grado, con preguntas que el alumnado responde y también con la realización y corrección de ejercicios u otras tareas complementarias que permiten procesar la información y aplicar conocimientos. Estos ejercicios o actividades pueden tener una orientación de mera aplicación o reproducción de lo dicho (fomentan entonces el pensamiento rutinario y los comportamientos pasivos), o bien plantear situaciones más creativas que favorecen el desarrollo del pensamiento crítico.
Cómo aprenden los estudiantes en una clase expositiva

El conocimiento puede adquirirse por recepción, siempre y cuando el alumnado cumpla ciertas condiciones :
• Disponer de los conocimientos previos para conectar la nueva información con lo que ya sabe. Puesto que para comprender y dar sentido a los nuevos contenidos es necesario haber aprendido antes determinados conceptos y procedimientos, es decir, disponer de ciertos prerrequisitos de aprendizaje.
• Escuche con atención e interés, lo cual no siempre se da fácilmente, incluso se convierte en imposible en determinados contextos o para determinados estudiantes poco motivados por la asignatura o por los estudios.
• Retener lo más importante y significativo de las explicaciones. Sabemos que inmediatamente después de oír una conferencia recordamos aproximadamente un 40% de los puntos principales, y al cabo de una semana sólo nos queda ya el 20%. La toma de apuntes o de algún sistema de registro puede ayudar a fijar y a recordar, pero es un procedimiento que debe aprenderse y que no todo el alumnado, ni siquiera de bachillerato, ha automatizado.
• Realizar un trabajo posterior fuera de clase de sistematización y de estructuración de la información recopilada como camino previo a la asimilación y la memorización. Esta fase resulta fundamental para almacenar la información en la memoria semántica, aquella que dura mucho tiempo y permite dar significado a nuevos contenidos. Algunas razones que explican la preeminencia de los métodos expositivos La preeminencia de estos métodos en nuestro entorno educativo se debe a una conjunción de factores:
• El supuesto muy generalizado de que la clase expositiva (o si se quiere magistral) es la mejor manera para garantizar que se van a impartir en el mayor grado posible los contenidos de la asignatura; por decirlo de otro modo, se cubrirá mejor el programa que utilizando otros métodos. • La creencia de que el aprendizaje por recepción es posible (aunque es muy frecuente que el profesorado se queje que de un curso a otro el alumnado ha olvidado lo aprendido).
• La extensión incomensurable de los programas.
• El fantasma de la selectividad (muy determinante en el bachillerato).
• La cultura dominante en los centros, el taylorismo escolar y las dificultades de todo tipo que surgen cuando se introducen cambios en las rutinas.
• La carga docente que arrastra el profesorado de ciencias sociales en secundaria debido al número de materias a impartir, el número de grupos a atender, la consideración no instrumental de las ciencias sociales lo que implica que no haya desdoblamientos, refuerzos o prácticas aunque en las clases se atienda a alumnado de procedencias muy diversas o con dificultades para aprender.

Para qué sirve la clase expositiva (y para qué no sirve)

La clase expositiva es un método adecuado para presentar informaciones, explicaciones y síntesis que difícilmente se encuentran en los libros de texto, por ejemplo, panoramas generales o estados de la cuestión sobre un determinado tema. De hecho, una buena lección, bien construida y bien presentada puede facilitar la comprensión y la estructuración de un tema, ayudar a adquirir visiones globales y a clarificar aspectos difíciles. Por tanto, las clases expositivas pueden ser útiles e interesantes, especialmente si los receptores cumplen los requisitos antes mencionados, están bien organizadas y la comunicación es efectiva. Sin embargo no son las más adecuadas para que los estudiantes desarrollen capacidades como buscar, seleccionar, organizar y presentar información, trabajar en equipo, afrontar y resolver problemas reales, aplicar técnicas y destrezas prácticas, desarrollar el pensamiento crítico u otras habilidades. Por tanto, a lo largo de un curso posiblemente sea necesario complementarlas utilizando también otros métodos didácticos.

Diez reglas de oro (a modo de sugerencias)

Las clases expositivas pueden optimizarse para conseguir mejores resultados y aunque no existen fórmulas mágicas he aquí algunas sugerencias a tener en cuenta:
1. Velar por la coherencia global del tema que se expone, procurando que el discurso esté bien organizado y que enlace con lo ya estudiado.
2. Al iniciar la lección, es útil -mediante preguntas o algún ejercicio- hacer explícitas las ideas previas, los conocimientos y las expectativas de los receptores, ya que la información sobre cómo los estudiantes se representan inicialmente el tema es una cuestión de gran relevancia. Llevar las representaciones iniciales al terreno de lo explícito, y hacerlo colectivamente con los compañeros y compañeras, sirve para activar la memoria y hacer visibles posibles errores o los obstáculos que podrían dificultar el aprendizaje.
3. Presentar globalmente los contenidos mediante un esquema, un mapa conceptual, un organigrama o similar, de manera que los aspectos más básicos sirvan de organizadores del discurso.
4. Comenzar presentando unas pocas ideas, las más fundamentales, representativas y generales del contenido que se va a desarrollar, pero a nivel de aplicación, mediante algún ejemplo o ejercicio práctico y cercano, para que los estudiantes se sitúen desde un principio. Después, mientras se desarrolla el tema, es conveniente referirse a estas ideas presentadas en primer lugar con más detalle y complejidad, con un nivel de elaboración más profundo.
5. Proponer muchos ejemplos, lo más impactantes posible para que se recuerden con facilidad. También es conveniente buscar elementos de contacto con la realidad y con el entorno de los estudiantes para situar y contextualizar los contenidos lo más posible.
6. Calcular bien el tiempo disponible y organizar la exposición en bloques de 10 o 15 minutos (según el contexto) para no superar la capacidad máxima de atención de los estudiantes, que en condiciones óptimas de interés y madurez suele cifrarse en unos 20 minutos, aunque actualmente algunas investigaciones sostienen que el tiempo de atención ha disminuido por el estilo de vida dominante, el zapping, el ruido, etc.
7. La explicación ha ser clara, planteando interrogantes, enfatizando lo importante, variando la entonación, con pausas y utilizando el lenguaje corporal.
8. Es conveniente reservar un tiempo para la participación y para la recapitulación final, ambas cuestiones son fundamentales para procesar adecuadamente lo explicado.
9. Muy importante es ser sensibles al feedback de los estudiantes, a las muestras que dan sobre cómo están recibiendo la información. Si la mayoría no sigue la explicación es mejor buscar alternativas porque la asimilación será muy dudosa.
10. Finalmente, siempre es recomendable utilizar los recursos técnicos con prudencia (si es que se dispone de ellos) ya que diversos estudios señalan que la asimilación de la información no es proporcional a la sofisticación de los medios utilizados, a menudo powerpoint induced sleep.



Algunos recursos para fomentar la participación de los estudiantes

Una de las maneras de animar la clase y mantener viva la atención es hacer intervenir al alumnado. En el contexto de una clase expositiva nos conviene el uso de recursos de poca complejidad, poco coste de preparación y de gestión y una organización del alumnado en parejas o grupos efímeros, basada más en la cercanía de los participantes que en otros criterios.
Veamos algunas propuestas:
• Comenzar la clase con una pregunta, promover el diálogo y comentar las respuestas.
• Una técnica algo más sofisticada consiste en proponer una cuestión sobre la que se quiere conocer lo que sabe o piensa el alumnado, formar grupos de tres o cuatro alumnos/as. Cada grupo ha de expresar de manera rápida y libre, sin restricciones todo lo que se les ocurra en relación al tema, sin crítica ni cedazo, todo vale. Es conveniente tomar nota de lo dicho. Después se examinan, se seleccionan y se organizan las ideas. Finalmente cada grupo expone sus resultados al resto de la clase y se discuten conjuntamente. Esta técnica se basa en la asociación de ideas, el pensamiento divergente y la espontaneidad, por tanto es muy adecuada para hacer aflorar las representaciones iniciales de un grupo sobre un tema.
• Detener la clase cuando vemos que la atención decae (o a intervalos predeterminados) y plantear una cuestión concreta sobre lo explicado. Por ejemplo una pregunta con algunas respuestas posibles (en la pizarra o mediante una transparencia). El procedimiento es simple: se dejan unos minutos para pensar y se pide una respuesta a mano alzada. A continuación se propone que comenten la solución con la persona más cercana y se vuelve a hacer el recuento. La segunda vez, casi siempre, el porcentaje de respuestas correctas es mayor.
• También podemos interrumpir la clase y proponerles que reflexionen sobre algún punto concreto de la explicación durante cinco minutos discutiendo en grupos de tres o cuatro. Las reflexiones pueden ponerse en común si se considera necesario.
• Acostumbrarlos a que propongan ejemplos.
• Otra opción para provocar un cambio de clima y favorecer la comunicación y la participación consiste en plantear una cuestión o problema y proponer que se discuta en grupo. Para ello se divide la clase en subgrupos de seis alumnos como máximo que discuten durante un tiempo acotado, aproximadamente unos seis minutos más o menos, hasta llegar a una conclusión de grupo (es importante que todos intervengan), que un portavoz explicará la conjunto de la clase.
• Pasarles un breve cuestionario de autoevaluación (de respuesta múltiple o no), y una vez cumplimentado, comentar y razonar colectivamente las soluciones.
• Al final de la clase pedirles que escriban en una hoja (el one minute paper, como lo llaman algunos) las ideas principales que se han tratado, sistematizando después en la pizarra los puntos esenciales de la lección a partir de sus aportaciones.

Métodos interactivos basados en la cooperación entre iguales

Los métodos interactivos se identifican por qué el elemento central de una o más clases consiste en resolver un caso o un problema, poner en práctica una simulación, responder un interrogante, realizar una investigación o un proyecto. Para ello el alumnado ha de analizar la demanda, pensar, organizarse, buscar información, trabajar en equipo y tomar decisiones. El alumnado se convierte en el centro de la actividad y el profesorado ayuda y facilita el proceso. Asimismo, los métodos interactivos se optimizan si en su puesta en práctica se fomenta la cooperación, puesto que la interacción que entonces se produce entre los mismos estudiantes y entre estos y el profesorado facilita el aprendizaje.

Análisis de algunos métodos interactivos

Los diversos métodos interactivos tienen muchos elementos en común y no siempre resulta fácil delimitar la frontera que los diferencia. Su puesta en práctica suele requerir que el alumnado:
• Utilice estrategias para procesar información procedente de exposiciones orales, de textos escritos, de material cartográfico, icónico o estadístico.
• Organice su trabajo, aplicando los principales pasos del método científico.
• Presente adecuadamente los resultados mediante la elaboración de textos descriptivos, explicativos y argumentativos, elaborando y/o comentando mapas o croquis, seleccionando y comentando fotografías, utilizando tablas estadísticas y gráficos y presentando ordenadamente una exposición verbal.
 La cuestión es que todo ello forme parte de un trabajo colectivo orientado a la resolución de un problema social, de la investigación sobre una cuestión histórica o geográfica o de la elaboración de un proyecto. A continuación presentamos brevemente algunos de estos métodos.

El método del caso
Qué es

Es la descripción de una situación concreta con finalidades pedagógicas, que acerca una realidad concreta a un grupo de personas en formación. El caso debe analizarse, definir los problemas, llegar a conclusiones sobre las acciones a emprender, buscar o analizar información, contrastar ideas, defenderlas con argumentos y tomar de decisiones.
Características:
• La situación que se presenta ha de ser real o parecerlo porque es lógica y admisible.
• Debe ser relevante para el alumnado, para que pueda darle sentido y implicarse en su resolución.
• Ha de presentarse inacabada, sin resolver, relatando una situación problemática en la que el alumnado deberá tomar decisiones.
• No debe tener una situación única, pues la polémica y la discrepancia han de tener un espacio. • La decisión que se tome ha de argumentarse desde la perspectiva del conocimiento de las ciencias sociales.

Resolución de problemas o "aprendizaje basado en problemas" (ABP)
 Qué es

Los estudiantes resuelven situaciones-problema organizados en pequeños grupos de trabajo. El proceso consiste en identificar la demanda, plantear una hipótesis de resolución, identificar los conocimientos que ya se tienen, buscar información complementaria, analizar la información recopilada, discutir en grupo y resolver el problema.
Características
• Las situaciones-problema han de ser lo más cercanas posibles a la realidad y a la tipología de cuestiones que se plantean los profesionales de la geografía, la historia y otras ciencias sociales. • Los problemas seleccionados están relacionados con objetivos del curso.
• El problema tiene una solución mejor que otras posibles, aunque deje margen a la discusión.
• En el ABP primero se presenta el problema, se busca información directamente relacionada con la cuestión planteada y se resuelve. En cambio, en una clase expositiva es frecuente que primero se exponga la información y posteriormente se aplique a la realización de algún ejercicio.

Las simulaciones
Qué son

Bajo esta denominación se designa una amplia gama de actividades (simulación social o dramatización, empatía, rol, juegos u otras) que permiten reproducir o representar de forma simplificada una situación real o hipotética. Los juegos incorporan además un componente de competición y a veces de azar.
Características
• Actividades de localización y juegos de simulación que se utilizan en geografía. Su objetivo es tomar decisiones sobre cuestiones diversas: localización de industrias, de carreteras, de ferrocarriles, de cuestiones urbanísticas, etc.
• Las actividades basadas en la empatía son muy útiles para ayudar al alumnado a comprender las intenciones y las motivaciones de los agentes históricos. También para ayudarles a explicitar sus concepciones y entender el relativismo.
• Las dramatizaciones son simulaciones en la que la empatía y la adopción de roles tienen un papel relevante. Pueden utilizar técnicas teatrales.

Las investigaciones
Qué son

Se trata de que el alumnado realice trabajos de investigación muy acotados sobre cuestiones propias de las ciencias sociales a modo de iniciación a la investigación, utilizando la metodología propia de estas disciplinas. Por ejemplo, trabajando con fuentes en la clase de historia utilizando fuentes orales, materiales (objetos, edificios, instrumentos, etc.), iconográficas (fotografías, dibujos, grabados) u otras.
Características
• El objetivo no es tanto conseguir resultados, sino familiarizarse y utilizar los métodos de las ciencias sociales.
• Entrever cómo se construye el conocimiento social.
• Plantearse e intentar responder a interrogantes, elaborando hipótesis, buscando información, comprobando evidencias, etc.

Los proyectos
Qué son

Responden a la idea de que el aprendizaje implica el contacto directo con el objeto de estudio y culminan con resultados reales como la materialización por parte de los estudiantes de un trabajo, de una propuesta, de una exposición, de un objeto, etc. A través de la realización de un proyecto de trabajo propuesto por el alumnado o por el docente se desarrollan y se aplican habilidades y conocimientos.
Características
• Requiere la comprensión de la tarea, la planificación, la búsqueda de diversas fuentes de información, el trabajo en equipo y la materialización del proyecto.
• Los estudiantes, llevan la incitativa, trabajan de manera autónoma con la ayuda del profesor que les provee de recursos y colabora con ellos.
• A menudo se trabaja sobre problemas reales y se involucran diversas disciplinas.
• La enseñanza por centros de interés, el trabajo sobre conceptos clave o la investigación del medio adoptaron enfoques cercanos a trabajo por los proyectos.
• Aparece como una estrategia adecuada para motivar a los estudiantes poco académicos.
• También permite globalizar contenidos.

Cómo aprenden los estudiantes cuando se utilizan métodos interactivos

• Cuando se utilizan en clase casos, problemas, investigaciones, proyectos, etc. la clave del aprendizaje es el protagonismo del alumnado y la interacción que se produce entre iguales cuando coopera para hacer una tarea en común. Con el término trabajo cooperativo se designa algo más que la mera agrupación de mesas, sillas, alumnos y alumnas; se hace referencia al hecho de tomar parte junto a otras personas en las tareas necesarias para realizar algo en común, en colaboración, ayudando y recibiendo ayuda, es decir con reciprocidad. Por tanto, el trabajo en grupo toma pleno sentido cuando se convierte en un auténtico aprendizaje cooperativo:
• Cuando se trabaja en un grupo que funciona adecuadamente y se expresan diferentes puntos de vista, se contrastan ideas y se elaboran conjuntamente posibles soluciones o alternativas entonces se crean situaciones enriquecedoras para avanzar y aprender. Los resultados del grupo suelen ser mucho mejores de los que obtendría cada componente individualmente.
• Cuando en un grupo se ayuda a un compañero/a no se está perdiendo el tiempo, se está aprendiendo, ya que es necesario organizar los conocimientos, explicarlos, hacerlos comprender, poner ejemplos, etc. con todo ello se mejora la propia comprensión y el dominio del tema y también las habilidades de comunicación, además es más fácil detectar posibles lagunas y errores. Asimismo, si quien recibe la ayuda mejora sus resultados aumenta la autoestima del tutor.
• A menudo, cuando se recibe ayuda de un igual se aprende con facilidad en tanto que, entre compañeros, se suele utilizar un lenguaje cercano y resulta fácil plantear las dudas o pedir aclaraciones. De hecho se está recibiendo una atención personalizada muy valiosa.
• A veces, el simple hecho de trabajar junto a alguien más experto puede ser provechoso para aprender, porque se le toma como modelo, se observa como se planifica, las cuestiones que tiene en cuenta, como resuelve las dificultades.

Para qué sirven los métodos interactivos

• La aplicabilidad y significatividad de los contenidos es más evidente porque se presentan de manera contextualizada, a menudo se trata de problemas reales o situaciones prácticas que implican el dominio de destrezas similares a las que debe manejar un profesional de la geografía, de la historia o de otras ciencias sociales.
• Se trabajan habilidades de pensamiento crítico: generar ideas, solucionar problemas, elaborar hipótesis, verificarlas, de tomar decisiones etc.
• Se desarrollan habilidades interpersonales y de trabajo en equipo, de comunicación como buscar información, seleccionarla, comunicarla por escrito y oralmente, interrogar, argumentar, utilizar lenguaje especializado, etc.
• El clima del aula suele ser participativo, dinámico etc.
• Evidentemente, todo ello requiere: un diseño adecuado, unos equipos o grupos de trabajo que funcionen bien, la optimización del tiempo disponible, la coherencia desde la perspectiva de los contenidos que se imparten y una gestión del aula eficiente.

El papel del profesor/a en la gestión social del aula

La función principal del profesorado es ayudar al alumnado en la construcción de los conocimientos. El profesor/a es quien diseña o propone la situación didáctica (caso, problema, simulación, etc.) y contribuye a la resolución mediante la gestión social del aula. Sus funciones se centran en los siguientes aspectos:
1. Presenta la tarea, ayuda a que afloren las representaciones iniciales del alumnado y da instrucciones claras sobre la tarea a realizar.
2. Negocia el proceso de trabajo, el objetivo y la composición del grupo, ayuda a establecer las normas de funcionamiento.
3. Organiza el espacio y los materiales en función del trabajo cooperativo.
4. Anima a encontrar diversos procedimientos para hacer las tareas.
5. Proporciona información y recursos o vías para conseguirlos, responde a consultas, ayuda a sortear obstáculos, corrige errores. Procura garantizar el éxito de los componentes más débiles. 6. Estimula el intercambio de explicaciones y justificaciones en la realización de una tarea, en la secuencia de trabajo y en la valoración de resultados.
7. Verifica que se realicen los intercambios y controla que las tareas se ejecuten dentro del grupo. 8. Proporciona instrumentos y criterios de valoración al grupo respecto a las tareas y productos realizados y les ayuda a apropiárselos.
9. Controla la gestión del tiempo que se invierte en la realización de un trabajo o en las secuencias de este.
10. Garantiza que se consigan los objetivos básicos del aprendizaje.

Algunas ideas para dirigir las discusiones

Es interesante adoptar un estilo de dirección que ayude a construir los aprendizajes sin restar protagonismo al alumnado, procurando la intensificación de los intercambios, utilizando técnicas como: clarificar, reformular, profundizar, realimentar, utilizar el lenguaje no verbal, escuchar. Por ejemplo:
• Pedir aclaraciones cuando interviene el alumnado.
• Favorecer la profundización pidiendo razones.
• Interpretar datos, poner ejemplos, hacer aclaraciones, ...
• Realizar breves exposiciones para presentar conceptos o técnicas.
• Evitar las ironías y las críticas directas, destacar algún aspecto positivo de la intervención y, si no hay ninguno, dar la palabra rápidamente a otra persona sin decir nada.
• Escribir en la pizarra u otro soporte para destacar lo más relevante, organizar la información.
• Responder a las preguntas con otras preguntas.
• Resumir.
• Guardar silencio.

Algunas reglas de oro para la cooperación

• Pocos alumnos/as en cada grupo: los grupos cooperativos tienen unas características de interdependencia y de colaboración específicas -aprender y ayudar a aprender- que se favorecen si el número de integrantes de un equipo es reducido (no más de tres o cuatro estudiantes).
• Un cierto grado de heterogeneidad: esta manera de trabajar aprovecha las diferencias para conseguir aprendizajes por interacción. Por esta razón, una cierta heterogeneidad sin llegar a extremos (género, intereses, expectativas o capacidades) puede favorecer el intercambio y la ayuda mutua.
• Los grupos pueden formarse de diferentes maneras: aleatoriamente (al azar), por orden de lista o por el mes de nacimiento, en función de la tarea propuesta, a partir de un sociograma, formando parejas que el profesor/a une para formar un grupo de cuatro, a partir del conocimiento que el docente tiene del grupo clase, distribuyendo equitativamente los alumnos más motivados, los que tienen dificultades, los que pueden tener un cierto liderazgo, los que trabajan poco, etc.
• Éxito individual vinculado al éxito del grupo: es importante dedicar un tiempo de clase a la mentalización sobre lo que significa la cooperación y sus posibles ventajas en relación al aprendizaje. En cualquier caso la cooperación ha de ser exitosa para el alumnado. Si domina la creencia de que tendrían más éxito si trabajaran individualmente carece de sentido trabajar en grupo.
• Una buena organización del trabajo: suelen obtenerse buenos resultados cuando los mismos establecen los criterios de organización de los grupos y deciden cómo trabajarán.
• Responsabilizarse de funciones como portavoz, secretario/a, responsable del material, etc. de manera rotativa.
• El grupo se autorregula tanto colectivamente como sus componentes a título individual se autoevalúan o autorregulan su funcionamiento y sus resultados.












El pensamiento Lógico Matemático desde la perspectiva de Piaget
Biografía
Jean Piaget (1896-1980), psicólogo suizo, fundador de la escuela de EPISTEMOLOGÍA GENÉTICA, es una de las figuras mas prestigiosas y relevantes de la psicología del siglo XX .Es uno de los autores, cuyas aportaciones han tenido más trascendencia dentro de la Psicopedagogía.
Biólogo de formación, se convierte en psicólogo con el fin de estudiar cuestiones epistemológicas. Estudia la génesis del conocimiento, desde el pensamiento infantil al razonamiento  científico adulto y como se construye. Adopta la perspectiva del evolucionismo Darviniano, desde la que desarrollará sus investigaciones y construirá su propio sistema teórico.
Autor de numerosas obras entre ellas: “El nacimiento de la inteligencia”, “El juicio moral en el niño”, “Génesis de las estructuras lógicas y elementales”, “De la lógica del niño a la lógica del adolescente”, “Psicología y pedagogía” y otras.
Piaget dedico muchas obras  a diferentes disciplinas como la Biología, la Filosofía, la Psicología, la Sociología, etc., y en menor medida en comparación con las anteriores también escribió en torno a cuestiones educativas, por compromisos y por peticiones más que por intereses estrictamente personales.
Su fructífero y fecundo trabajo se extiende a todos los campos de la psicología y más específicamente a la psicología infantil y el desarrollo intelectual.
Entre los colaboradores y discípulos de su obra, podemos destacar a: Claparede, Inhelder, Sinclair, Bonet, Coll, Kamel, Delval y otros.
A su muerte el 16 de septiembre de 1980, dejo un fabuloso legado que no solo pertenece a la Psicología, sino también a la epistemología, la Pedagogía, la Sociología, etc.
Generalidades sobre la teoría piagetiana
La obra de Piaget se conoce hacia los años de 1920-1930, es redescubierto en la década del 60, cuando el conductismo enfrenta una crisis profunda y se esta gestando una “revolución cognitiva”.
Piaget denomina psicología genética al estudio del desarrollo de las funciones mentales. Sostiene que consiste en utilizar la psicología del niño para encontrar las soluciones a los problemas psicológicos generales del adulto. Su obra científica giró en torno a las investigaciones psicológicas para poder explicar la construcción del conocimiento en el hombre, siendo el eje de su obra el conocimiento científico.
Es necesario aclarar que Piaget nunca dirigió una investigación con fines puramente pedagógicos. Sin embargo, su teoría genética aplicada en el salón de clases ha sido un aporte cada vez mayor.
Para conocer un poco del pensamiento piagetiano, es menester preguntarse acerca de la naturaleza del conocimiento. A fin de dar respuesta a esta interrogante, debemos recurrir a la epistemología genética, que es la teoría que explica la construcción del conocimiento, intentando así explicar el curso del desarrollo intelectual humano desde la fase inicial del recién nacido, donde predominan los mecanismos reflejos, hasta la etapa adulta caracterizada por procesos conscientes de comportamiento regulado y hábil.
Para esta teoría el conocimiento es un proceso no un estado. Si se concibe que el conocimiento esta siempre en continuo devenir, y que además consiste en pasar de un estado de menor conocimiento a uno más completo y mayor, se deducirá que el objetivo de la teoría será conocer precisamente ese devenir, y analizarlo lo más exactamente posible.
En términos piagetianos, el conocimiento es un proceso que, a partir de un estado de menor equilibrio, se reequilibra autorreguladamente en estados de mayor equilibrio, superadores del estado anterior.

Asimilación y Acomodación
El proceso de construcción genética se explica mediante dos mecanismos: la asimilación (proceso a través del cual se integran los conocimientos nuevos en las viejas estructuras presentes en el sujeto) y la acomodación (proceso de reformulación de esas viejas estructuras y elaboración de unas nuevas como consecuencia de la incorporación mental de un nuevo conocimiento. Disponible en www.reduc.cl/reduc/pereira.pdf –
La adaptación es un proceso activo por parte del sujeto en la búsqueda del equilibrio, que se desarrolla por intermedio de la asimilación de nuevos elementos a través de la modificación de los esquemas y estructuras mentales existentes, debido al resultado de nuevas experiencias y por acomodación del objeto de conocimiento dentro de la estructura cognitiva.
La adaptación es una síntesis activa, un equilibrio dinámico producto de las relaciones mentales que establece el individuo con el objeto de conocimiento.
El concepto de esquema
El concepto de esquema aparece en la obra de Piaget en relación con el tipo de organización cognitiva que necesariamente implica la asimilación: los objetos externos son siempre asimilados a algo, a un esquema mental, a una estructura mental organizada.
Para Piaget, un esquema es una estructura mental determinada que puede ser transferida y generalizada. Un esquema puede traducirse en muchos niveles distintos de abstracción. Uno de los primeros esquemas es el de objeto permanente, que permite  al niño responder a objetos que no están presentes sensorialmente. Mas tarde el niño concibe el esquema de una clase de objetos, lo que le permite agruparlos en clases y ver la relación que tienen los miembros de una clase con los de otras.
En muchos aspectos, el esquema de Piaget se parece a la idea tradicional de concepto, salvo que se refiere a operaciones mentales y estructuras cognitivas en vez de referirse a clasificaciones preceptúales.
La noción de inteligencia
La inteligencia se desarrolla mediante la asimilación de la realidad y la acomodación a dicha realidad. La inteligencia constituye un estado de equilibrio hacia el que tienden todas las adaptaciones, con los intercambios asimiladores y acomodadores entre el organismo y el medio que las constituyen.”La inteligencia en sí constituye la adaptación por excelencia”.
Algunas veces, el sujeto sólo asimila la información que no puede acomodar inmediatamente a sus estructuras internas. El proceso continuo de establecimiento de equilibrios entre las ideas es una parte fundamental de todo aprendizaje. Esto es así porque todo aprendizaje parte de un interrogante sobre una realidad que plantee una situación conflictiva un conflicto cognitivo, que de lugar a la búsqueda, por parte del sujeto, de la respuesta  que le permita alcanzar nuevos conocimientos.
Componentes de la acción inteligente
En las acciones inteligentes pueden distinguirse tres componentes fundamentales: el contenido que se refiere a las conductas reales, a la tarea que se esta realizando, la función es el ajuste de conductas en respuesta a las exigencias cambiantes del entorno y la estructura las propiedades de la organización mental que es responsable de las conductas y de los tipos de ajuste que se realizan.
Las estructuras organizadas son un producto de la inteligencia, y son indispensables para su formación. Son operaciones interiorizadas en la mente, a su vez reversibles, que tienen de acuerdo con Piaget, una naturaleza lógica y matemática.
Una operación es una acción mental que tiene implicaciones y resultados en el comportamiento observable del individuo. Las estructuras cognitivas son el resultado de procesos genéticos, en los que se construyen procesos de intercambio.

Los estadios del desarrollo

El desarrollo cognoscitivo comienza cuando el niño va realizando un equilibrio interno entre la acomodación y el medio que lo rodea y la asimilación de esta misma realidad a sus estructuras. Este desarrollo va siguiendo un orden determinado, que incluye cuatro periodos o estadios de desarrollo, el sensorio-motriz, el preoperacional, el concreto y el formal, cada uno de estos periodos está constituido por estructuras originales, las cuales se irán construyendo a partir del paso de un estado a otro.
Para describir el proceso de desarrollo intelectual del individuo se explicará en qué consiste cada estadio:
Estadio Sensorio-motriz:
Abarca desde el nacimiento hasta los dos años de edad aproximadamente y se caracteriza por ser un estadio prelingüístico. El niño aprende a través de experiencias sensoriales inmediatas y de actividades motoras corporales.
Estadio de las operaciones concretas
Se subdividen en:
  • Subestadio del pensamiento preoperacional: El símbolo viene a jugar un papel importante además del lenguaje, esto ocurre entre los 2-4 años aproximadamente. En el segundo nivel que abarca entre los 4-6 años aproximadamente el niño desarrolla la capacidad de simbolizar la realidad, construyendo pensamientos e imágenes más complejas a través del lenguaje y otros significantes. Sin embargo, se presentan ciertas limitaciones en el pensamiento del niño como: egocentrismo, centración, realismo, animismo, artificialismo, precausalidad, irreversibilidad, razonamiento transductivo.
  • Subestadio del pensamiento operacional concreto: A partir de los 7-11 años aproximadamente. En este nivel el niño logra la reversibilidad del pensamiento, además que puede resolver problemas si el objeto esta presente. Se desarrolla la capacidad de seriar, clasificar, ordenar mentalmente conjuntos. Se van produciendo avances en el proceso de socialización ya que las relaciones se hacen más complejas.
Estadio de las operaciones formales:
Abarca de los 11 a los 15 años. En este periodo el adolescente ya se desenvuelve con operaciones de segundo grado, o sea sobre resultados de operaciones. En este nivel el desarrollo cualitativo alcanza su punto más alto, ya que se desarrollan sentimientos idealistas. El niño o adolescente maneja además las dos reversibilidades en forma integrada simultanea y sincrónica.
En definitiva los niños pasan por las diferentes etapas en el mismo orden, sin importar su cultura y las experiencias a las que estén sometidos ya que cada uno de estos periodos posee un carácter de integración.
Tipos de Conocimientos:
Según (Santamaría, 200x): Disponible en: http://www.monografias.comPiaget distingue tres tipos de conocimiento que el sujeto puede poseer, éstos son los siguientes: físico, lógico-matemático y social.

El conocimiento físico: es el que pertenece a los objetos del mundo natural; se refiere básicamente al que está incorporado por abstracción empírica, en los objetos. La fuente de este razonamiento está en los objetos (por ejemplo la dureza de un cuerpo, el peso, la rugosidad, el sonido que produce, el sabor, la longitud, etcétera). Este conocimiento es el que adquiere el niño a través de la manipulación de los objetos que le rodean y que forman parte de su interacción con el medio. Ejemplo de ello, es cuando el niño manipula los objetos que se encuentran en el aula y los diferencia por textura, color, peso, etc.
El conocimiento físico es el que pertenece a los objetos del mundo natural; se refiere básicamente al que está incorporado por abstracción empírica, en los objetos. La fuente de este razonamiento está en los objetos (por ejemplo la dureza de un cuerpo, el peso, la rugosidad, el sonido que produce, el sabor, la longitud, etcétera). Este conocimiento es el que adquiere el niño a través de la manipulación de los objetos que le rodean y que forman parte de su interacci7                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                               ón con el medio. Ejemplo de ello, es cuando el niño manipula los objetos que se encuentran en el aula y los diferencia por textura, color, peso, etc.
Es la abstracción que el niño hace de las características de los objetos en la realidad externa a través del proceso de observación: color, forma, tamaño, peso y la única forma que tiene el niño para descubrir esas propiedades es actuando sobre ellos físico y mentalmente.
El conocimiento físico es el tipo de conocimiento referido a los objetos, las personas, el ambiente que rodea al niño, tiene su origen en lo externo. En otras palabras, la fuente del conocimiento físico son los objetos del mundo externo, ejemplo: una pelota, el carro, el tren, el tetero, etc.
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El conocimiento lógico-matemático: es el que no existe por si mismo en la realidad (en los objetos). La fuente de este razonamiento está en el sujeto y éste la construye por abstracción reflexiva. De hecho se deriva de la coordinación de las acciones que realiza el sujeto con los objetos. El ejemplo más típico es el número, si nosotros vemos tres objetos frente a nosotros en ningún lado vemos el “tres”, éste es más bien producto de una abstracción de las coordinaciones de acciones que el sujeto ha realizado, cuando se ha enfrentado a situaciones donde se encuentren tres objetos. El conocimiento lógico-matemático es el que construye el niño al relacionar las experiencias obtenidas en la manipulación de los objetos. Por ejemplo, el niño diferencia entre un objeto de textura áspera con uno de textura lisa y establece que son diferentes. El conocimiento lógico-matemático “surge de una abstracción reflexiva”, ya que este conocimiento no es observable y es el niño quien lo construye en su mente a través de las relaciones con los objetos, desarrollándose siempre de lo más simple a lo más complejo, teniendo como particularidad que el conocimiento adquirido una vez procesado no se olvida, ya que la experiencia no proviene de los objetos sino de su acción sobre los mismos. De allí que este conocimiento posea características propias que lo diferencian de otros conocimientos.
Las operaciones lógico matemáticas, antes de ser una actitud puramente intelectual, requiere en el preescolar la construcción de estructuras internas y del manejo de ciertas nociones que son, ante todo, producto de la acción y relación del niño con objetos y sujetos y que a partir de una reflexión le permiten adquirir las nociones fundamentales de clasificación, seriación y la noción de número. El adulto que acompaña al niño en su proceso de aprendizaje debe planificar didáctica de procesos que le permitan interaccionar con objetos reales, que sean su realidad: personas, juguetes, ropa, animales, plantas, etc.
El pensamiento lógico matemático comprende:
1. Clasificación: constituye una serie de relaciones mentales en función de las cuales los objetos se reúnen por semejanzas, se separan por diferencias, se define la pertenencia del objeto a una clase y se incluyen en ella subclases. En conclusión las relaciones que se establecen son las semejanzas, diferencias, pertenencias (relación entre un elemento y la clase a la que pertenece) e inclusiones (relación entre una subclases y la clase de la que forma parte). La clasificación en el niño pasa por varias etapas:
Alineamiento: de una sola dimensión, continuos o discontinuos. Los elementos que escoge son heterogéneos.
Objetos Colectivos: colecciones de dos o tres dimensiones, formadas por elementos semejantes y que constituyen una unidad geométrica.
Objetos Complejos: Iguales caracteres de la colectiva, pero con elementos heterogéneos. De variedades: formas geométricas y figuras representativas de la realidad.
Colección no Figural: posee dos momentos: Forma colecciones de parejas y tríos: al comienzo de esta sub-etapa el niño todavía mantiene la alternancia de criterios, más adelante mantiene un criterio fijo; y el Segundo momento: se forman agrupaciones que abarcan más y que pueden a su vez, dividirse en sub-colecciones.
2. Seriación: Es una operación lógica que a partir de un sistemas de referencias, permite establecer relaciones comparativas entre los elementos de un conjunto, y ordenarlos según sus diferencias, ya sea en forma decreciente o decreciente. Posee las siguientes propiedades:
Transitividad: Consiste en poder establecer deductivamente la relación existente entre dos elementos que no han sido comparadas efectivamente a partir de otras relaciones que si han sido establecidas perceptivamente.
Reversibilidad: Es la posibilidad de concebir simultáneamente dos relaciones inversas, es decir, considerar a cada elemento como mayor que los siguientes y menor que los anteriores.
La seriación pasa por las siguientes etapas:
Primera etapa: Parejas y Tríos (formar parejas de elementos, colocando uno pequeño y el otro grande) y Escaleras y Techo (el niño construye una escalera, centrándose en el extremo superior y descuidando la línea de base).
Segunda etapa: Serie por ensayo y error (el niño logra la serie, con dificultad para ordenarlas completamente).
Tercera etapa: el niño realiza la seriación sistemática.
3. Número: es un concepto lógico de naturaleza distinta al conocimiento físico o social, ya que no se extrae directamente de las propiedades física de los objetos ni de las convenciones, sino que se construye a través de un proceso de abstracción reflexiva de las relaciones entre los conjuntos que expresan número. Según Piaget, la formación del concepto de número es el resultado de las operaciones lógicas como la clasificación y la seriación; por ejemplo, cuando agrupamos determinado número de objetos o lo ordenamos en serie. Las operaciones mentales sólo pueden tener lugar cuando se logra la noción de la conservación, de la cantidad y la equivalencia, término a término. Consta de las siguientes etapas:
Primera etapa (5 años): sin conservación de la cantidad, ausencia de correspondencia término a término.
Segunda etapa (5 a 6 años): Establecimiento de la correspondencia término a término pero sin equivalencia durable.
Tercera etapa: conservación del número.
El conocimiento social: puede ser dividido en convencional y no convencional. El social convencional, es producto del consenso de un grupo social y la fuente de éste conocimiento está en los otros (amigos, padres, maestros, etc.). Algunos ejemplos serían: que los domingos no se va a la escuela, que no hay que hacer ruido en un examen, etc. El conocimiento social no convencional, sería aquel referido a nociones o representaciones sociales y que es construido y apropiado por el sujeto. Ejemplos de este tipo serían: noción de rico-pobre, noción de ganancia, noción de trabajo, representación de autoridad, etc.
El conocimiento social es un conocimiento arbitrario, basado en el consenso social. Es el conocimiento que adquiere el niño al relacionarse con otros niños o con el docente en su relación niño-niño y niño-adulto. Este conocimiento se logra al fomentar la interacción grupal.
Los tres tipos de conocimiento interactúan entre, sí y según Piaget, el lógico-matemático (armazones del sistema cognitivo: estructuras y esquemas) juega un papel preponderante en tanto que sin él los conocimientos físico y social no se podrían incorporar o asimilar. Finalmente hay que señalar que, de acuerdo con Piaget, el razonamiento lógico-matemático no puede ser enseñado.
Se puede concluir que a medida que el niño tiene contacto con los objetos del medio (conocimiento físico) y comparte sus experiencias con otras personas (conocimiento social), mejor será la estructuración del conocimiento lógico-matemático.
El aprendizaje como proceso de construcción
¿Cómo definir el aprendizaje en la perspectiva piagetiana? El aprendizaje es un proceso de construcción y de intercambio entre el sujeto y la realidad. Este intercambio es activo: el sujeto intenta conocer la realidad, que resulta ser descubierta y reinventada por aquel que la investiga.
Todo conocimiento, todo aprendizaje visto desde esta teoría parte de una interrogante acerca de una realidad que plantea un conflicto cognitivo: es la búsqueda activa de la respuesta la que permite descubrir nuevos conocimientos y leyes explicativas, que casi siempre son insuficientes ya que ante cada respuesta surgen nuevas interrogantes, resultantes del nuevo conocimiento.
Este proceso constante de equilibración (equilibrio-desequilibrio-reequilibración) parte de la interacción del sujeto con la realidad. Son situaciones constantes que, con sus consecuentes búsquedas, están directamente ligadas al campo de los intereses del sujeto. Solo cuando un niño reconoce la presencia de un conflicto, y se siente molesto y perturbado ante él, consigue a veces construir una noción más adecuada que concilie las partes en contradicción..
La búsqueda de una solución a un problema surgido en la relación sujeto-medio lleva a la acción, ya sea esta de carácter real o mental; es decir que pone en marcha  esquemas e instrumentos de conocimiento de los que el sujeto dispone para apropiarse de este.
El aprendizaje escolar tiene que estar encauzado en este sentido: generar conflictos que sean verdaderas perturbaciones para así poner en marcha la búsqueda activa por parte de los niños.
Implicaciones didácticas
Nos sugiere Piaget que: “Educar es adaptar al niño al medio social adulto, es decir transformar la constitución psicobiológica del individuo en función del conjunto de aquellas realidades colectivas a las que la conciencia común atribuye un cierto valor”
Es preciso tener en cuenta que la educación actúa tanto sobre el desarrollo intelectual como sobre el de la moralidad y la afectividad, sobre todo en los aspectos sociales de estos factores. Para Piaget, una buena enseñanza debe tener en claro cuales son sus fines. Una vez determinados estos, el paso siguiente es establecer cuales serán los caminos para alcanzarlos.
Sin embargo, se hace necesario conocer las leyes del desarrollo mental a fin de encontrar los métodos más adecuados para el tipo de formación que se desea.
Vale decir que, en el marco de la teoría psicogenética, las cuestiones didácticas no se sitúan tanto en torno a indagaciones relacionadas con cómo debe enseñar o cual método debe utilizar el docente. La pregunta es cómo estructura el conocimiento y como aprende el niño en función de los esquema que dispone. Por lo tanto, las situaciones problemáticas a presentar a los alumnos deberán respetar las respuestas a estas dos últimas preguntas.
Criticas a la teoría de Jean Piaget
  • Establecer el desarrollo intelectual del niño como fin último y objetivo fundamental de la educación.
  • Estudiar esta teoría con alto contenido lógico y biológico lo que limita una real interpretación de la psiques humana.
  • En la teoría piagetiana, más importante que la evaluación de los resultados del alumno es inferir los procesos que subyacen en las producciones de los niños.
  • No considerar determinante la educación como un factor que puede facilitar el desarrollo.
  • Piaget utilizo a los niños en su estudio pero no desde el rol de alumnos.
Conclusiones
  • En la teoría psicogenética el conocimiento se apoya siempre en otro conocimiento anterior: el nuevo conocimiento resulta ser un refinamiento una integración del conocimiento que ya se poseía.
  • El proceso de equilibración es el mecanismo central que regula la organización y adaptación mental.
  • El desarrollo social del niño procede del egocentrismo a la reciprocidad.
  • Los estadios de desarrollo poseen un carácter integrador.
  • A medida que el niño tiene contacto con los objetos del medio y comparte sus experiencias con otras personas, mejor será la estructuración del conocimiento lógico-matemático.
  • La teoría de Piaget, ha tenido un enorme impacto en la educación, tanto en lo que respecta a las elaboraciones teóricas como en la propia práctica pedagógica.
  • La intervención didáctica deberá contemplar el desequilibrio optimo: debe presentarse una situación problemática que supere la comprensión del alumno, pero no en un grado tal que no le permita que se produzca el aprendizaje.
  • Para esta teoría el fin de la educación es formar la razón intelectual y moral.
  • En un modelo de clase piagetiano el docente debe ser orientador, facilitador de la investigación, de conocimientos de búsqueda de soluciones a problemas que surgen de la realidad.






Estrategias didácticas para un aprendizaje constructivista en la enseñanza de las matemáticas en los niños y niñas de nivel primaria
INTRODUCCIÓN
La materia de matemáticas es muy importante en la educación de los discentes para el desarrollo cognitivo, propiciando con ello mayor desenvolvimiento en actividades lúdicas, sociales, culturales que se realizan cotidianamente razonando, creando, resolviendo y analizando cada acontecimiento necesario para mejorar su aprendizaje lógico-matemático, obteniendo calificaciones altas, mayor entendimiento y retención de cada contenido. Hoy en día la educación en la asignatura de matemáticas ha reflejado bajo rendimiento educativo de los educandos, de tal manera que la escuela que no utiliza estrategias didácticas muestra un nivel educativo menor frente a las demás instituciones; esto es alarmante porque no tienen un aprendizaje constructivo, a fin de no resolver algún problema matemático. El propósito de las estrategias didácticas es promover el desarrollo constructivista y significativo de contenidos, mejorando la calidad educativa en las instituciones que lleven a cabo la enseñanza en base a estrategias didácticas, con el uso diario que esta con lleva para desarrollar en el alumno aprendizajes constructivistas y al mismo tiempo ver reflejado el mejoramiento cognitivo en los exámenes, trabajos, tareas, exposiciones, entre otras actividades.
Esto sin duda muestra la importancia de implementar estrategias didácticas para el aprendizaje matemático del educando mejorando su proceso de enseñanza-aprendizaje dentro y fuera del aula. Actualmente una de las principales problemáticas que enfrenta la educación es la enseñanza y adquisición de contenidos matemáticos, es cuando se sustenta únicamente en métodos y materiales tradicionalistas, obteniendo con ello que el educando muestre una actitud de apatía generada por la singularidad en la metodología de dicha asignatura presentada en el proceso enseñanza-aprendizaje.
En este sentido, este artículo busca responder las siguientes preguntas:¿Cuál es la función de las estrategias didácticas en el aprendizaje del niño? ¿Cuál es la función del docente en la aplicación de estrategias didácticas para el aprendizaje de las matemáticas? ¿Qué estrategias didácticas generan un aprendizaje significativo en la enseñanza de las matemáticas?
MARCO TEORICO
ESTRATEGIAS DIDACTICAS

Las estrategias didácticas cada día representan mayor importancia dentro del proceso de enseñanza-aprendizaje, a través de ellas se puede enseñar diferentes maneras los contenidos matemáticos a fin de obtener un conocimiento constructivo; lo que permitirá al docente implementar e innovar en la enseñanza para transmitir cada tema de matemáticas, para ello tendrá que proponer nuevos métodos, técnicas, recursos, estrategias, que le sean fácil de utilizar para que al alumno se le facilite su aprendizaje y entienda la finalidad de las estrategias didácticas en el aprendizaje matemático, aplicadas en conjunto con juegos, ilustraciones, material didáctico y software, éste último es el que actualmente se debería de utilizar, para que las matemáticas sean interactivas, interesantes y manipulables; siendo una técnica práctica para resolver problemas matemáticos y que al educando lo mantendrá atento a las clases que imparta el docente como algebra, trigonometría, probabilidad, resolución de problemas, estadística, fracciones, conversiones, localización de puntos en un plano cartesiano, entre otros.
Para saber más sobre el término de estrategias didácticas se dará de manera específica dicho contenido. Las estrategias didácticas “son el conjunto de acciones que lleva a cabo el docente con clara y explícita intencionalidad pedagógica” (Villalobos Perez,2002), es decir, el profesor de manera específica detallará cada punto matemático dentro del aula, facilitando su planeación y dando pauta a que se lleven a cabo otras actividades educativas para el enriquecimiento intelectual del alumno, sin duda para que se logre un buen aprendizaje, el docente tendrá que organizar cada procedimiento que vaya a implementar, por ejemplo para enseñar matemáticas es necesario el uso de material ya sea para armar figuras, medir espacios al aire libre, hacer dibujos para interpretar las fracciones, realizar un plano cartesiano con palitos de colores, entre otras actividades, implementando tareas y el tiempo necesario para llevar a cabo cada actividad que se debe de alcanzar en el aula. Así al finalizar observará si en realidad se logro lo esperado o tendrá que mejorar en el material, contenido, tiempo, planeación, técnicas, espacios, objetivos para facilitar el desenvolvimiento del alumno fuera y dentro del aula para mejorar su aprendizaje significativo. El docente solo cumplirá el rol de guiar los aprendizajes, creando un ambiente de interacción dentro del aula, sea de forma individual o grupal generando la socialización, convivencia y el logro del aprendizaje constructivo de las matemáticas.
También tendrá que compartir, confrontar, intercambiar ideas mediante actividades propias que el sujeto adquirirá y generará con los nuevos conocimientos donde su mente estará abierta para los diferentes puntos de vista que tiene cada estudiante; así se lograrán los objetivos y metas matemáticos que tendrán como resultado un mejor aprendizaje y una persona capaz de resolver problemas por sí mismo, generando su propio conocimiento de forma constructiva y significativa para su vida cotidiana. Estrategias didácticas y su vinculación en el aprendizaje constructivista en la enseñanza de las matemáticas.
El concepto de estrategia (del latín strategema, y del griego strategia, de strategos, general, jefe). “Es el conjunto de acciones identificables, orientadas a fines más amplios y generales” (Diccionario de las ciencias de la educación, 1987). Es decir, su aplicación requiere de un perfeccionamiento por parte del docente, para que sean entendibles y generadoras de nuevos y mejores conocimientos. En otro término las estrategias “son procedimientos que orientan acerca de la utilización de una habilidad o del conocimiento necesario para resolver un problema” (Sánchez, Fernández; 2007). Esto es, que facilitarán el aprendizaje del alumno a través de ejercicios que promuevan su desenvolvimiento dentro y fuera del aula.
Las estrategias didácticas son utilizadas para lograr una meta dentro del nivel educativo, llevándose a cabo con una serie de técnicas para conseguir lo que anteriormente se propuso, a si mismo es la mejor forma de alcanzar los objetivos buscados al inicio de una situación que necesite de ella para alcanzar un buen resultado. Las estrategias se preocupan en el ¿cómo? y la forma ¿cómo se va a lograr? una máxima efectividad en lo que respecta al retraso educativo en la asignatura de matemáticas.
Para lograr dichos resultados es necesaria la distribución de la práctica, la adaptación tanto de docentes como de alumnos y la aplicación de los medios disponibles para alcanzar lo propuesto. El proceso de enseñanza-aprendizaje se mantendrá con mayor desarrollo con la utilización de las estrategias propiciando un mayor aprendizaje constructivo de las matemáticas.
Beltrán Llera afirma que “las estrategias son las grandes herramientas del pensamiento puestas en marcha por el estudiante cuando tiene que comprender un texto, adquirir un conocimiento o resolver problemas” (Villalobos, Pérez-Cortes; 2002). Es decir, las estrategias son parte principal del desarrollo del estudiante porque va ir creando su propio conocimiento y cuando tenga que resolver un problema matemático utilizará su propio método para obtener el resultado aunque el maestro le explique de una forma el alumno obtendrá nuevas habilidades para resolverlo conforme lo haya aprendido y entendido.
Para complementar el término de estrategias didácticas es necesario hablar de didáctica la cual beneficiará de manera importante a al alumno, por lo tanto didáctica es una técnica importante para el trabajo docente por que facilita la enseñanza y la manera en que ésta se desarrolla. “Etimológicamente del griego Didaktikè que significa arte de enseñar”, Dentro del proceso educativo existen dos formas de ejercer la didáctica la primera es la didáctica general que consiste en estudiar el problema de la enseñanza de un modo general sin descender a minucias específicas que varían de una disciplina a otra, procura ver la enseñanza como un todo estudiándola en sus condiciones más generales a fin de indicar procedimientos aplicables a todas las disciplinas y que den mayor eficiencia a lo que se enseña, es decir, lleva a cabo principios y normas básicas del aprendizaje sea este individual o grupal a través de la teoría y la práctica educativa.
En segundo lugar se encuentra la didáctica especial la cual se interesa por la enseñanza de una disciplina en particular como matemáticas, geografía, historia, ciencias naturales, entre otras, brindando información concreta a los docentes encargados de transmitir los contenidos.
Esta clasificación de la didáctica es necesaria para que el docente y el alumno logren los objetivos que el proceso de enseñanza-aprendizaje propone. Otra definición importante es la que propone de Brousseau (1983) “la didáctica es el estudio de los fenómenos de la enseñanza que son específicos del conocimiento enseñado”. (Sánchez Huete, 2007).
Por lo tanto la didáctica es la disciplina pedagógica de carácter práctico y normativo que tiene por objeto la enseñanza, para dirigir de manera correcta al alumno en su aprendizaje. Así mismo utiliza principios, normas, descubrimientos, experimentación y prácticas para mejorar el proceso de enseñanza-aprendizaje en miras a un mejor rendimiento escolar.
Por ello ofrece al educando medios para que se esfuerce, se responsabilice del aprendizaje que adquiere y sea capaz de desarrollar y conducir sus conocimientos para alcanzar su formación escolar dentro de cada nivel. Esto beneficiará al alumno ya que podrá crear e imaginar cómo resolver de otras formas los problemas educativos que llegase a pasar ya sea en la institución o con alguna asignatura (Mattos, 1963).

Como realizar el trabajo de las matemáticas
Para que se obtengan resultados favorables en la materia de matemáticas es necesario que se lleven a cabo alternativas que beneficien la adquisición de los contenidos por parte del educando. Para ello se tiene que conocer adecuadamente los contenidos así como las teorías para el desarrollo de un mejor entendimiento, reflexión, construcción de todos los planteamientos o etapas en que se basan los temas, tales como: la resolución de problemas, desarrollándolas de forma ordenada y gradual para que cuando se le presente y explique al alumno los contenidos los adquiera de manera clara, precisa y entendible desarrollando con ello la capacidad lógica que tiene cada uno de ellos, ésta es una manera práctica que el docente puede emplear para facilitar la comprensión y resolución de los contenidos matemáticos.
¿Cómo practicar las matemáticas?
Ya obtenidos los conceptos y procedimientos para resolver problemas y ejercicios matemáticos, es necesario que el docente induzca al alumno a reforzar los conocimientos que se adquieren, estos se pueden realizar a través de la práctica cotidiana, con sencillos ejercicios donde fortalezcan el autoconocimiento, realizar pruebas pequeñas al terminar cada bloque para saber que tanto comprendieron cada contenido, competencias de manera grupal, juegos de agilidad o razonamiento con ejercicios del libro para ubicar que tanto adquirieron los contenidos, ente otras actividades.
Para esto es necesario llevar a cabo una serie de actividades que sean utilizadas diariamente, por ejemplo estar dentro de la cooperativa escolar, uso de material concreto como: canicas, papel, figuras geométricas, cubos de madera, entre otras; activar el pensamiento a través de la costura, juegos educativos, sopa de letras, ajedrez, domino; talleres donde al alumno desarrolle su creatividad como: (armar figuras, recortar, exponer algún tema con el uso de material realizado por el mismo, memoramas, entre otras actividades lúdicas) estas actividades desarrollarán en el educando habilidades y destrezas matemáticas.
Todo esto ayudará al aprendizaje del educando, con la intención de que sus conocimientos sean más constructivos y significativos, que le serán necesarios para su formación académica y para actividades cotidianas, obteniendo con ello un reforzador de los contenidos transmitidos por el docente. Existen actividades que benefician el pensamiento lógico-matemático del estudiante, como el medio tecnológico (computadora) es importante ya que mantendrá al discente interesado en lo que se transmite, donde observará imágenes, colores, formas, figuras que lo mantendrán atento y también podrá manipularla para el desarrollo de su agilidad cognitiva, manual y destreza al pintar, dibujar, responder, armar cada contenido matemático. Manteniendo con ello mejorar sus conocimientos matemáticos y ser un educando con habilidades cognitivas optimas en cada actividad que realice cotidianamente.
Hacer la enseñanza de las matemáticas realistas e interesantes
Para que a los educandos no se les dificulte el aprendizaje de las matemáticas es necesario que los contenidos transmitidos por el docente sean realistas de acuerdo a las experiencias que diariamente vive el discente en la sociedad, con la aplicación de ejercicios relacionados en las compras que realiza en el supermercado, al pagar un boleto de pasaje, al depositar monedas en una alcancía, al pesar algún alimento, se reforzarán los contenidos transmitidos manteniendo su mente ocupada reflexionando cada uno de ellos.
Para que esto se lleve a cabo es necesario que el profesor utilice material didáctico adecuado para cada contenido, esto deberá ser ilustrativo, motivante, palpable, para que al transmitir los temas estén concentrados en la explicación, con lo cual se obtendrá una mayor comprensión y pondrá en práctica los contenidos matemáticos que muchas veces se le hacen tediosos, aunado a los nuevos contenidos que dificultan el aprendizaje.
Por ejemplo cuando se habla de probabilidad usar un juego educativo propio de la actividad, material palpable e ilustrativo, por ejemplo al hablar de fracciones elaborar con plastilina un pastel, una caja de plumones para ver cuantos le tocan a cada uno, llevar una bolsa de dulces para observar cuantos le tocan a cada alumno, entre otras actividades que le sean alusivas a lo que utiliza diariamente y que facilite la comprensión de los temas.
El dialogo y la interacción en la clase de matemáticas.
 El aprendizaje de las matemáticas se facilita a través de la interacción con los compañeros de grupo y las estrategias que el docente aplique brindando intercambio de información para retroalimentar lo aprendido; dialogando reforzará los contenidos, mantendrá una mejor socialización, un agradable ambiente de trabajo y se ayudarán unos a otros en el trabajo dentro del aula.
De esta manera se aprende más rápidamente, se obtienen diferentes formas de pensar, escuchando opciones de los demás compañeros, preguntar, refutar, comparar y argumentar beneficiará tanto alumnos como al mismo docente, ya que con ello observará de qué manera se adquieren los contenidos matemáticos y utilizará diferentes técnicas para enseñar, ya sean de forma oral o con el uso de material que por equipos tendrán que resolver los problemas matemáticos, fracciones, lectura de cifras, probabilidad, entre otros temas.
Dentro del proceso educativo debe prevalecer el dialogo, la confrontación y el convencimiento, aprovechando los momentos en que los alumnos resuelven una situación problemática con procedimientos propios y no convencionales, para compartirlos con todo el grupo. Así mismo se requiere que el niño construya los conocimientos y desarrolle sus habilidades matemáticas a través del dialogo, ya que es una manera práctica y fácil de llevar dentro del aula, y en la que se puede obtener grandes triunfos educativos y un mejor desarrollo de enseñanza por parte del docente. Por ejemplo hacer concursos de exposiciones con el uso de material, la forma de explicar y la integración grupal para el beneficio educativo de cada alumno.
Tipos de estrategias didácticas
Es importante que con el uso de estrategias didácticas en la enseñanza de las matemáticas sean fáciles de enseñar y aprender.
Beltrán Leiva menciona que las estrategias “son grandes herramientas del pensamiento puestas en marcha por el estudiante cuando tiene que comprender un texto, adquirir un conocimiento o resolver problemas”(Villalobos Pérez-Cortes, 2002) Es decir, para que al alumno se le facilite el aprendizaje, es necesario el uso de estrategias dado que estas beneficiarán el aprendizaje, la comprensión de contenidos y desenvolvimiento que tenga dentro del aula, participación del alumno en el proceso de enseñanza-aprendizaje y en los contenidos matemáticos.
Para ello se muestran algunas estrategias de aprendizaje útiles para desarrollar habilidades, descubrir nuevos conocimientos e identificar las formas fáciles de adquirir nuevos contenidos de manera interesante y retroactiva para mejorar el aprendizaje lógico-matemático.
Estrategias de aprendizaje para la enseñanza de las matemáticas
Estas estrategias facilitan la adquisición de contenidos a través de una situación particular de actividades mentales empleadas en la construcción de nuevos conocimientos.
Sin duda el alumno tendrá que desarrollar su inteligencia, esta le generará mayor desarrollo de habilidades cognoscitivas propias de cada persona, para adquirir de manera fácil los contenidos que serán asimilados de una forma en que construyan su propio aprendizaje para que sean aplicados correctamente en su vida cotidiana. Otro punto de asimilación es el apoyo científico donde el alumno tendrá que investigar los resultados obtenidos de operaciones matemáticas, resolución de problemas, obtención de áreas y perímetros, conversiones de números, probabilidad entre otros temas que son observados en la asignatura de matemáticas.
El profesor tendrá que motivar al alumno a razonar todo lo que se le transmite explicándole la importancia que tienen las matemáticas en su vida para cuando siga estudiando.
Estrategias de gestión para la enseñanza de las matemáticas
Esta estrategia tiene que ver con los contenidos previos y con la nueva información; por ejemplo él alumno tiene el conocimiento de cómo sumar, pero el docente de manera específica dará nuevas formas e incluso para comprobarlas utilizando material como: (canicas, corcholatas, piedras, papel) que facilitará su aprendizaje y comprensión de los resultados que se obtienen. El alumno utilizará las técnicas de estudio para facilitar la resolución de los ejercicios que le transmite el profesor obteniendo mejores resultados educativos, ya que se obtuvieron las técnicas deberá tener una buena organización para utilizarlas según la actividad que le pongan, reestructurando su información teniendo coherencia y semejanza con la nueva información que se le está transmitiendo, con ello se logrará mayor rendimiento escolar, desarrollo de habilidades de aprendizaje como contenidos matemáticos.
Estrategias de control para la enseñanza de las matemáticas
Al alumno se le facilitarán los procedimientos que utiliza el docente para enseñar los contenidos matemáticos, ya que el docente autorregulará los contenidos mejorando su presentación para que al alumno se le facilite su comprensión, obteniendo mejores resultados, mayor facilidad para comprender los contenidos y mayor recepción de lo que tiene que realizar para mejorar su nivel lógico-matemático.
Las habilidades cognitivas que el alumno va ir adquiriendo serán útiles para el enriquecimiento educativo, donde los conocimientos serán significativos y comprenderá de manera constructiva los ejercicios, problemas, figuras geométricas, formulas, probabilidad, diagramas de árbol, obtención de múltiplos, entre otros temas donde el educando desarrollará su comprensión, su análisis y razonamiento para mayor desenvolvimiento en actividades que realice dentro del aula y que por consiguiente obtendrá resultados favorables en su evaluación educativa.
Estrategias de apoyo para la enseñanza de las matemáticas
Estas sin duda son importantes dentro del proceso educativo, ya que el docente tiene que motivar al alumno a mejorar su aprendizaje matemático a través de puntos en la asignatura, de recompensas, subirle de calificación, entre otras incentivos que al alumno lo motiven a seguir preparándose en los contenidos matemáticos, generando mejores actitudes dentro del aula, a seguir estudiando, realizando tareas, ejercicios, competencias, mejorar en sus calificaciones, en base a esto obtendrá mayor comprensión de los contenidos, el docente cumplirá el papel del docente como guía, motivador del conocimiento, brindando con ello nuevas alternativas para enseñar y que al alumno no se le dificulte aprenderse las tablas, las formulas, los nombres de las figuras geométricas, la resolución de fracciones, la lectura de números, en otros temas que permitirán obtener mayor rendimiento académico y que los padres de familia motivarán a sus hijos para que mejoren en su aprendizaje. Dando como resulto mayor aprendizaje, mejor rendimiento escolar, un aprendizaje constructivo y significativo por aprender los contenidos matemáticos. Con todo ello se logrará una armonía dentro del aula, manteniendo la participación de los discentes que son parte principal del proceso enseñanza-aprendizaje.
Estrategias de procesamiento para la enseñanza de las matemáticas
Estas estrategias se constituyen por tres puntos esenciales que a su vez tendrá que llevar el docente dentro del aula. El primero se da a través de la repetición de los conocimientos obtenidos, manteniéndolos de forma significativa y constructiva para no llegarlos a olvidar pero sin llegar a la memorización.
El alumno tendrá que seleccionar algunas técnicas que le sirvan para adquirir los conocimientos y al mismo tiempo no olvidarlos y utilizarlos cuando sean necesarios en una actividad cotidiana. Otro punto es la organización que obtenga para desarrollar ejercicios, si no se lleva un orden perderá el interés para aprenderlos, obtendrá bajo rendimiento escolar, un pensamiento constructivo escaso y por consiguiente los llevará a la práctica de manera inadecuada obteniendo errores en los resultados y procedimientos que tenga que realizar en los ejercicios.
El tercer punto es la elaboración tanto de nuevas técnicas como de nuevas formas de ensenar los contenidos matemáticos, sean a través de la computadora con el uso de software, de material ilustrativo, juegos, didácticos que de una u otra forma facilitarán el aprendizaje del educando manteniendo sus apuntes limpios, coherentes, organizados, entendibles y los tenga a la mano, facilitando su estudio dentro del aula.
Estrategias de personalización para la enseñanza de las matemáticas
Para aprender y entender los conceptos matemáticos es necesario que el docente los transmita de manera clara y entendible, para así propiciarle al alumno herramientas necesarias para resolver problemas de una manera rápida, sencilla, entendible, fácil de reflexionar ante cualquier cuestionamiento, siendo critico de todo lo que se está aprendiendo, formándole un sentido investigador que pudiera poseer; al mismo tiempo desarrollar su creatividad tanto para resolver ejercicios y ejercitación de cada contenido transmitido.
El alumno podrá ser crítico, analizador y creativo en aspectos esto le permitirá desarrollar su pensamiento constructivo beneficiando su aprendizaje matemático. Para que el aprendizaje de las matemáticas sea constructivo es necesario que algunas ocasiones el profesor personalice el aprendizaje, por ejemplo cuando algún alumno no le entiende al tema de fracciones podrá hacerlo de manera individual, esto será diferente para el educando que le entienda fácilmente, incluso los compañeros que entienden podrían enseñar a sus demás compañeros y haya una retroalimentación de los contenidos entre ellos.
Estrategia de Metacognición en el aprendizaje constructivista en la enseñanza de las matemáticas
Para desarrollar ésta estrategia es necesario conocer la naturaleza, estado o funcionamiento del proceso de pensamiento de cada alumno que dará la posibilidad de adquirir conscientemente todos los conocimientos, usando nuevos mecanismos para reforzar el pensamiento asegurando el protagonismo del estudiante como creador de su propio aprendizaje.
Flavell (1978) “Metacognición hace referencia al conocimiento de los propios procesos cognitivos, de los resultados y de cualquier aspecto que se relacione con ellos” (Villalobos Pérez-Cortes; 2002); es decir, el alumno es aquel creador de su propio conocimiento y el docente sólo reforzará de manera significativa para enriquecer cada tema de una forma creativa e interesante; utilizando material didáctico hojas de colores, canicas, palitos de madera, cartones; juegos didácticos y tecnología para que el alumno ponga más atención a lo que se está enseñando, obteniendo con ello mayor comprensión de los temas observados, para después ser aplicarlos en su vida cotidiana de manera constructiva y significativa.
Por otro lado Vygotsky hace referencia a las “zonas de desarrollo próximo” que el alumno tiene que desarrollar, con la ayuda del profesor que como guía pasará hacer un observador del aprendizaje del alumno, teniendo que aprender a través de la experiencia, de la investigación, al plantearse preguntas (Porque de este resultado, que puedo realizar para facilitar mi aprendizaje, como puedo resolver mi problema, que mecanismos utilizar para hacerlo fácilmente) con esto creará su propio aprendizaje obteniendo respuestas a sus preguntas realizando sus ejercicios solo y con sus técnicas para obtener los resultados deseables.
Material Didáctico y su aplicación en las estrategias didácticas
El material didáctico desempeña un papel destacado en la enseñanza de todas las materias, ya que facilita su comprensión, transmisión de conocimientos, interés del alumno por aprender la asignatura obteniendo una enseñanza interesante mejorando el rendimiento escolar de cada estudiante.
Lumsdaine (1964) señalo algunos aportes de las ciencias físicas, matemáticas y ciencias del comportamiento al desarrollo de materiales educativos y aparatos, empleados en la enseñanza de nuevas tecnologías educativas.
El material didáctico debe presentarse de la mejor forma posible, de modo que facilite su objetivación por parte del alumno, en cada tema trasmitido como en la asignatura de matemáticas se usan muchos números; por lo tanto el material debe ser claro, entendible y con facilidad para su apreciación y comprensión para que no dificulte el aprendizaje del estudiante. Por ejemplo al enseñar a posición de los números en la recta numérica, utilizar un papel de color adecuado con plumones de color donde se observe con claridad lo que se está transmitiendo. En la escuela tradicional el material didáctico que se empleaba era el encerado (pizarrón verde), la tiza (gis) y el borrador, eran elementos indispensables y básicos en cualquier aula, aunque poco interesantes para el alumno.
Actualmente existen otros tipos de material que son utilizados en el proceso educativo como: computadoras y enciclomedia hablando de tecnología, televisión, CD; material y recursos didácticos útiles para el desenvolvimiento intelectual, creativo y habilidades que se tienen que desarrollar como el razonamiento, creatividad, destreza, para que la preparación del alumno sea más fácil, entendible y constructiva para la obtención de mayores resultados lógico-matemáticos.
Finalidad del material didáctico en las estrategias didácticas.
Aunque el material este predispuesto para el aprendizaje del alumno, este necesita del profesor para animarlo y darle vida, para que sea empleado de manera correcta y entendible dentro del proceso de enseñanza-aprendizaje.
Para que esto se lleve a cabo es necesario aproximar al alumno a la realidad de lo que se quiere enseñar, no divagando tanto en lo que se pretende que aprenda para no llegar al aburrimiento y acumulamiento de información provocando que no se entiendan los temas matemáticos; ofreciéndole una noción exacta de los hechos o fenómenos estudiados e ir motivándolo en la clase, ya que lo relajará y por consiguiente le pondrá más empeño a lo que se le está enseñando, y que a través de las participaciones del alumno se retroalimentará cada contenido.
Así mismo contribuir a la fijación del aprendizaje por medio de actividades e imágenes que pueden llevarse a través del material didáctico, dando oportunidad a que manifiesten sus habilidades especificas (razonar, crear, imaginar, construir) despertando su pensamiento y habilidad para retener mayor número de contenidos, favoreciendo su enseñanza basada en la observación de su propia realidad, a través de objetos, fenómenos que sean visibles y palpables, dando pauta a que el docente realice una enseñanza activa y concreta para no llevar siempre el mismo mecanismo educativo.
Uso del material didáctico en la enseñanza de las matemáticas. El material dentro y fuera del aula tiene un sin fin de usos dependiendo la asignatura, el tiempo, espacio, finalidad que se quiere lograr, el docente debe tener en cuenta estos puntos para que al aplicarlos obtenga buenos resultados. Para ello es necesario que el profesor no muestre el material al alumno hasta que sea el tiempo correcto para mostrarlo, así mismo el material debe estar a la mano destinado a la clase, y no a la mera hora estar buscándolo, para no perder la atención del alumno y por tanto no pierda el tiempo; el material debe ser presentado en la clase poco a poco y oportunamente a fin de no desviar la atención del alumno y no se pierda sentido a lo que se está hablando.
Para que todo salga correcto y no haya ninguna falla es necesario que el docente y el alumno revise el funcionamiento, finalidad y uso para llevar a cabo coherentemente dicho material y el objetivo de la clase no se pierda, así el alumno tendrá que observar detenidamente los materiales utilizados para que cuando los utilice lo haga correctamente e incluso mejore cada uno de ellos, facilitando habilidades y creatividad para presentarlos.
Recursos didácticos en la enseñanza de las matemáticas
Los recursos didácticos son los medios o instrumentos que el docente utiliza para lograr los objetivos de enseñanza y para facilitar el aprendizaje del alumno, sin sustituir al docente, sino que refuerzan los contenidos educativos.
Existen tres tipos de recursos didácticos: las formales que son todos aquellos que ayudan al aprendizaje significativo del alumno y deben ser manejables, tangibles y observables; por ejemplo, imágenes, folletos, libros, entre otros. Otro es el recurso humano el docente quien guía, orienta, enseña los contenidos y el alumno quien recibe la información y aprende.
 Y por último los materiales son los que ayudan a la motivación extrínseca para motivar al alumno en su aprendizaje. Para que el dicente logre sus objetivos educativos es necesario que los recursos sean de fácil manejo, estén en buenas condiciones, sean adecuados para cada tema y favorezcan la capacidad creadora del estudiante.
Los recursos pueden ser impresos como revistas, periódicos, folletos, cuadernos, donde se localizan mapas, esquemas, diagramas, que facilitan la adquisición del aprendizaje de las matemáticas en el educando; de ejecución como proyectores o periódico mural donde el educando demuestra lo aprendido en cuanto al conocimiento de los números romanos, el origen de los números desde la época antigua y la diferencia que existe en la actualidad, enseñarles las rectas, ángulos, temas de cálculo, resolución de problemas matemáticos, entre otros temas; audiovisuales como televisores, grabadoras, programas de computo, como: software, Power Point, proyectores, discos, que motivan al educando a seguir preparándose y aprender más sobre las matemáticas y las tridimensionales como enciclomedia que facilita la interacción del alumno con lo que se esta observando, desarrollando de habilidades cognitivas, destrezas, motricidad, que beneficiarán el aprendizaje matemático.
Tipos de recursos didácticos y su aplicación en las matemáticas
Teniendo en cuenta el uso y finalidad de los recursos didácticos, se da paso a los tipos de recursos que son de utilidad para enriquecer y mejorar el aprendizaje, conociendo los que existen y que cada uno tiene una finalidad distinta dentro del proceso de aprendizaje, para ello se presentan los siguientes tipos de recursos útiles para el desenvolvimiento del alumno dentro del aula y obtener mayor retención de los contenidos lógico-matemáticos.
Ayudas graficas en la enseñanza de las matemáticas Estás son útiles para presentar diagramas, esquemas, cuadros sinópticos, y en los que se pueden transmitir características de figuras geométricas, fracciones, tablas de proporcionalidad, entre otros que facilitan la comprensión de los contenidos matemáticos, a través de la condensación de datos numéricos y complejos, por ejemplo la realización de graficas para establecer un rango de un población, para hacer conjuntos de objetos para saber las decenas, centenas, unidades, entre una multitud de contenidos matemáticos que constituyen un importante estimulo visual, ya que los mantendrá atentos a las explicaciones del docente, brindándole recordatorios por si se le olvida algo, recordando fácilmente a la vista.
Este es una forma de enseñar temas matemáticos, ya que facilita su comprensión visual, también puede provocar a que el docente hable tanto y llene sus cuadros y que el alumno no entienda lo que está aprendiendo, por ello el maestro deberá ser cauteloso a la hora de realizarlos y aplicarlos.
Retroproyector en la enseñanza de las matemáticas
Este tipo de material facilita la combinación de imágenes y contenidos, estimulando la habilidad verbal con la visual, por ejemplo en contenidos como la realización y construcción de figuras geométricas, la resolución de operaciones como suma, resta, división, multiplicación; la probabilidad de que al lanzar un dado caiga uno, entre otros contenidos, dar a conocer el valor y numerología de los números romanos, ya que el alumno y el maestro tendrá que ir hablando según sea la imagen que se esté presentando y no hablar sin llevar un orden lógico de lo expuesto. También permite la creatividad en el desarrollo de acetatos ya que los puede decorar, dar margen, para que su trabajo tenga buena presentación y sea legible a la vista del oyente, facilitando la adquisición del nuevo contenido que le está enseñando.
 Televisión en la enseñanza de las matemáticas
Este tipo de material sirve para tener atentos a los alumnos tanto visual como auditivamente, ya que observando y escuchando manejarán mejor los contenidos y su retención será más fácil; permitiendo la comprensión de materiales educativos como: imágenes, movimientos, colores, sonidos, diseños, por ejemplo enseñarles la resolución de problemas, a realizar graficas de diferentes tipos circulares, de barras, tablas de información, tablas de multiplicar, ejercicios de probabilidad, por mencionar algunos, estos temas serán agradables a la vista del educando, bridando solución a problemas de los grupos masivos, ya que los mantendrá al tanto de lo que aparece en el televisor.
Pero si no se tiene control de la televisión como la del grupo podrá ser un poco difícil de comprender los contenidos para algunos compañeros que estén dentro del aula, mas si es un grupo grande y no se tiene control del mismo Por ello se debe de manejar de manera correcta y adecuada según el tema que se quiera presentar.
Computadora en la enseñanza de las matemáticas
Sin duda la computadora es el recurso didáctico más novedoso en nuestros tiempos respecto al proceso educativo, aunque muchos alumnos tienen poco acceso a este medio educativo, ya sea por economía o por problemas en los servicios de luz, no es prestada por las autoridades escolares, no tener acceso donde viven o por otra circunstancia ajena la escuela; sin duda son de gran ayuda para desarrollar habilidades visuales, creativas, de aprendizaje, razonadoras, manipulables, que facilitan el aprendizaje del alumno.
Existen paquetes como Store Borad, Galileo, Disney, que tienen como finalidad el razonamiento del alumno desempeñando un papel importante dentro del aula, mejorando su aprendizaje, rendimiento escolar y mayor entendimiento a los contenidos matemáticos que se le planteen. Por ejemplo armar rompecabezas, resolver problemas, aprenderse de una forma rápida y razonable las tablas de multiplicar, las operaciones matemáticas, formas de figuras geométricas como triángulos, polígonos, poliedros de forma tridimensional, entre otras actividades, donde el alumno podrá manipular de tal manera que cree su propio aprendizaje y conocimientos.
Así mismo la computadora integra material didáctico, actividades de estimulación, respuesta y retroalimentación por medio de la Internet o red local. Un programa de computación son los software educativo es un conjunto de instrucciones, información y actividades de tal manera que el estudiante, al seguir la secuencia establecida, logre alcanzar resultados de aprendizaje previamente determinados.
Este tipo de programa mantiene la atención del alumno de forma individualizada donde avanza a su propio paso. Por ejemplo para obtener áreas y perímetros, a realizar fracciones, obtención de datos en tablas y ser representadas en graficas, entre otros temas.
Pizarrón en la enseñanza de las matemáticas
Este recurso antes era encerado de color verde, actualmente es blanco con el uso de plumones que facilitan su majeo dentro del aula. El pizarrón se utiliza para desarrollar problemas y formulas, elaborar cuadros sinópticos, guiones, resúmenes, dibujos, entre otras actividades matemáticas, también se pueden presentar un sinfín de contenidos facilitando su transmisión para que el alumno entienda y transcriba la información presentada.
Rotafolio en la enseñanza de las matemáticas
Este medio facilita las exposiciones, ya que se pueden presentar conceptos, ideas principales e imágenes que de manera rápida transmitirá a los alumnos. Este consiste en una serie de láminas unidas que pueden rotarse y se utiliza para el desarrollo sintético de un tema e ilustrar un proceso o fenómeno desarrollando la habilidad para expresarse frente al grupo. Por ejemplo el uso de graficas es útil porque se representaran de manera más legible, números romanos, operaciones matemáticas, conceptos matemáticos útiles para el conocimiento del discente.
Carteles en la enseñanza de las matemáticas
Se utilizan para presentar información matemática en laminas sueltas, de manera ordenada y pueden contener dibujos, gráficas, frases entre otros, que se utilizan para propiciar una discusión reflexiva y despierta el interés del alumno por asuntos de diversa índole y estimula la capacidad creadora, donde a través de la transmisión y elaboración de sus propios conocimientos los expresará de manera fácil y entenderá rápidamente lo que está explicando a los demás alumnos. Por ejemplo, para contenidos difíciles de deben de presentar de manera ilustrativa y fácil de transmitir para que el alumno los entienda como: la resolución de problemas, la interpretación de datos a través de gráficas, la resolución de fracciones, la obtención de datos, a la historia de las matemáticas, entre otros contenidos.
Gráficas en la enseñanza de las matemáticas
Se utilizan para representar cualitativa y cuantitativamente un hecho, proceso, fenómenos matemáticos, por ejemplo la resolución de problemas, obtención de áreas y perímetros de figuras geométricas, obtención de datos a través de encuestas a compañeros de clase, para saber probabilidades de algún evento deportivo que se lleven en la institución; que puedan ser medibles, favoreciendo la interpretación reflexiva buscando el resultado o procedimiento, innovando en las nuevas formas de realizar los ejercicios para que puedan reflexionar su aprendizaje y conocimientos matemáticos. 
Ilustraciones en la enseñanza de las matemáticas
Estas han sido utilizadas con frecuencia, pero sin tomar otro tipo de material para enriquecer su presentación. Estas pueden ser fotocopias, murales, grabadoras, útiles para presentar de manera distinta la enseñanza de los contenidos matemáticos, como las decenas, centenas, unidades; facilitar las tablas de multiplicar, en temas de medición como la transformación de metros a centímetros, las fórmulas, las operaciones (división, multiplicación, suma y resta), entre otros temas, estos se utilizan para estimular el interés por el tema a estudiar, observando, interpretando y comentando cada contenido observado para su mayor comprensión sea de manera práctica y efectiva para el alumno.
Enfoques constructivistas
“Desde la postura constructivista se rechaza la idea del alumno como un mero receptor o productor de los saberes culturales; también rechaza la idea de que el desarrollo es la simple acumulación de aprendizajes científicos. De esta manera, son tres aspectos que debe favorecer el proceso instruccional: el logro de aprendizajes significativos, la memorización comprensiva de los contenidos escolares y la funcionalidad de lo aprendido” (Díaz Barriga Frida, 2005, p. 30). De acuerdo con Coll (1997, p. 78), la concepción constructivista se organiza en torno a tres ideas fundamentales:
a) El alumno es el responsable de su propio proceso de aprendizaje. Él es quien construye y   reconstruye los saberes de su entorno social y   es un sujeto activo cuando manipula, explora,   describe o inventa, incluso cuando lee o escucha   la exposición de otros.
b) La actividad mental constructiva del alumno se   aplica a contenidos que poseen un grado considerable de elaboración. El alumno no tiene en   todo momento que descubrir o inventar el   conocimiento, en un sentido literal, ya que tanto   alumnos como profesores encontrarán la mayoría ya elaborados y definidos.
c) La función del docente es articular los procesos   de construcción del alumno con el saber colectivo, culturalmente organizado. El profesor   además de crear ambientes óptimos para la   construcción del conocimiento debe orientar y   guiar dicha actividad (Coll, 1990, pp. 441-442). El constructivismo toma como base la teoría de diferentes autores los cuales, desde su punto de vista, dan una explicación del proceso de aprendizaje. Los enfoques constructivistas tratan de conjuntar el cómo y el qué de la enseñanza, es decir, “Enseñar a pensar y actuar sobre contenidos significativos y contextuados” (Díaz Barriga, 2005, p. 30).







Estrategias para la enseñanza y aprendizaje de la lectura y escritura

Desde hace mucho tiempo se han dedicado grandes esfuerzos de investigación basados en la búsqueda de estrategias dirigidas al estudio de cómo se enseña y cómo se aprende la lectura y escritura en el ser humano.
En tal sentido realizaremos este trabajo con el fin de analizar algunas estrategias que pueden ser utilizadas para impartir la enseñanza de la lectura y la escritura relacionando las mismas con el mundo significativo que rodea al niño.
De lo señalado anteriormente queremos enfatizar que lo esencial de este trabajo es el aprendizaje obtenido en el estudio del tema, aspirando que el mismo sirva de utilidad en el desempeño de nuestro rol y que nos suministre respuestas a las interrogantes o inquietudes relacionadas con la enseñanza de la lectura y escritura.

Métodos para enseñar la lectura y escritura en niños
Existen variados métodos de enseñanza de la lectura y la escritura; pudiendo señalarse los denominados tradicionales y nuevos.
Los métodos tradicionales plantean que para el logro de la lectura y escritura el niño debe alcanzar la habilidad de decodificar los elementos que conforman el texto escrito y después descifrar el significado o contenido. Sin embargo es necesario saber que no existe un método infalible y específico, ya que cada niño posee características intelectuales y personales distintas por lo que se sugiere el uso de métodos combinados.
Entre los métodos tradicionales tenemos:
Dentro de los métodos actuales podemos señalar:

El Método Pedagógico

Este método va a depender de cómo adquirir el conocimiento, cual es la disposición o la actitud del educando o el lector y los recursos o estrategias utilizadas.
Existen otros métodos llamados métodos Activos y pueden ser:
1.      El Método de Proyecto: Este utiliza la participación de los integrantes de la escuela, familia y el contexto social, mediante la planificación de acciones que respondan a los intereses de los niños.
2.       El Estudio Dirigido: Tiene por finalidad la auto dirección y el auto control del aprendizaje, el cual es significativo, ya que considera la experiencia previa y agrega la nueva información para el logro del conocimiento. Tiene ciertas ventajas ya que el individuo establece su ritmo de aprendizaje, ahorra tiempo y sustituye a la familia (puede estudiar solo).
Es necesario tener presente que tanto los tradicionales como los actuales requieren de una constante renovación y actualización del método y del docente y que existan las condiciones favorables para su aplicación.

Diferencia entre método, estrategia y actividades

MÉTODO
ESTRATEGIA
ACTIVIDADES
Conjunto ordenado de operaciones mediante el cual se proyecta lograr un determinado resultado.
Conjunto de acciones ordenadas dirigidas a lograr unos objetivos particulares de aprendizajes.
Conjunto de acciones que se realizan con la participación de los alumnos y cuyo objetivo es facilitar el aprendizaje de determinado contenido.
Estrategias de Enseñanza:
Consisten en realizar manipulaciones o modificaciones dentro de un curso o una clase con el objetivo de facilitar el aprendizaje y comprensión de los alumnos. Son planeadas por el agente de enseñanza (docente diseñador de materiales o sofware educativo) y deben utilizarse en forma inteligente y creativa.

Método inductivo en la enseñanza de la lectura

Cuando un maestro utiliza el método inductivo, los alumnos descubren por si mismo las reglas ortográficas y otros conocimientos básicos. Existen muchas reglas ortográficas que merecen ser inducidas debido a las pocas excepciones y al uso tan frecuente que presentan.
Para la aplicación de este método deben seguirse los siguientes pasos:
§  Observaciones por el alumno.
§  Comparaciones entre lo observado.
§  Generalización sobre la base de lo observado y comparado.

Aprendizaje Significativo

Ausubel postula que el aprendizaje significativo implica una restauración activa de las percepciones, ideas, conceptos y esquemas que el aprendiz posee en su estructura cognitiva. El alumno es concebido como un procesador activo de la información y dice que el aprendizaje es sistemático y organizado ya que es muy complejo y no simples asociaciones memorísticas.
La importancia del aprendizaje significativo en el diseño de estrategias para impartir lectura y escritura radica en que este tipo de aprendizaje es flexible ya que las nuevas informaciones se relacionan de modo no arbitrario y sustancial con lo que el alumno ya sabe y una de las características de este aprendizaje es que toma en cuenta la motivación de los factores afectivos en los alumnos para la comprensión y los esfuerzos que requiere.
Los docentes deben utilizar una serie de recursos y métodos para tratar de captar la atención del niño y el interés hacia el proceso de la adquisición de la lectura y la escritura.
No hay que olvidarse que en la primera infancia y edad prescolar la adquisición de conceptos y proposiciones se realiza por descubrimiento, para que exista un aprendizaje significativo debemos enseñar la lectura y escritura con temas que tengan sentido y relación utilizando un vocabulario de fácil comprensión y acorde a su nivel, ya que se ha descubierto que los niños aprenden a leer y escribir a medida que se encuentren y se interrelacionen con la lengua escrita, por lo tanto, su aprendizaje esta estrechamente vinculado a sus experiencias con lo escrito, así como, a la necesidad de hacer uso de la lectura y la escritura, y aprenden a leer y escribir de manera similar a como aprenden a hablar y a procesar los mensajes orales que recibe, es decir los aprendizajes provienen del intercambio que establece con lo que lo rodea.
El aprendizaje resulta de un proceso de recepción de información.
El aprendizaje es significativo en la medida que se genere en un ambiente y en condiciones que permita en contextualizaciones.
Cuando en la enseñanza ortográfica se utiliza el proceso incidental, toda oportunidad que se presente será buena para orientar a los alumnos en la escritura correcta de las palabras.
El estudio de las diferentes asignaturas ofrece muchas oportunidades para la enseñanza incidental de la ortografía.

Estrategias para la enseñanza y aprendizaje de la lectura y escritura


Las estrategias son formas específicas de organizar nuestros recursos (tiempo, pensamientos, habilidades, sentimientos, acciones) para obtener resultados consistentes al realizar algún trabajo. Las estrategias siempre están orientadas hacia una meta positiva.
En la enseñanza y aprendizaje de la lectura se utilizan diferentes estrategias, alguna de las cuales pueden darse de manera inconsciente, otras sin embargo resultan del estudio y experiencia por parte de los docentes especialistas en el trabajo con los individuos (niños, niñas y adolescentes).
Las estrategias de aprendizaje y enseñanza de la lectura y escritura son técnicas que hacen el contenido de la instrucción significativo, integrado y transferible.
A las estrategias se les refiere como un plan consciente bajo control del individuo, quien tiene que tomar la decisión del cuál estrategia usar y cuando usarla.
La instrucción estratégica hace énfasis en el razonamiento y el proceso del pensamiento crítico que el lector experimenta a medida que interactiva con el texto y lo comprende.

Lectura

Proceso interactivo que se lleva a cabo entre un lector y un texto. El lector, aprovechando sus conocimientos previos, extrae información de un texto con el objetivo de construir sus conocimientos.

Lectura Independiente

Método de lectura en la que cada alumno lee por si mismo un texto silenciosamente, con el mínimo apoyo del docente. Es una actividad que se ha de realizar cuando los alumnos han logrado un cierto nivel de autonomía en la lectura.

Lectura Silenciosa

Es la que se realiza sin emitir ningún sonido o palabra. Se caracteriza por su funcionalidad para adaptarse a diferentes propósitos. La lectura silenciosa tiene la ventaja de una mayor rapidez en la captación directa del significado de la lectura por lo siguiente:
§  El lector no mediatiza el significado mediante un producto oral.
§  No tiene necesidad de codificar en lenguaje oral lo que lee.
§  No se enfrenta con las exigencias de enunciación y pronunciación de las palabras.
§  El lector puede leer a su propio ritmo.
También la lectura silenciosa permite asimilar una mayor cantidad de información verbal que la lectura oral. Esto favorece al alumno no solo como mejor lector y de disfrute de la lectura, sino en su rendimiento escolar en general por cuanto:
1.      El proceso enseñanza aprendizaje se sigue mediatizando a través de: hablar-escuchar, leer y escribir.
2.       Existe una correlación entre el rendimiento en ortografía y la lectura.
3.       Amplía las asociaciones conceptuales que facilitan la composición.
4.       Enriquece el vocabulario.

Lectura Socializadora

Es aquella que permite o hace posible la relación de grupo y la comunicación colectiva.
Se realiza a efectos o de desarrollar habilidades o compartir intereses comunes.
Tiene ventajas importantes:
§  Se emplea tiempo con mas eficacia
§  Los niños aprenden uno de otros
§  Comparten experiencias
§  Estimulan la interacción y comunicación entre los estudiantes

Lectura Creadora

Es aquella que se realiza a través de actividades creadoras en las que el niño enriquece y socializa su lenguaje, supera su egocentrismo y valora el lenguaje como medio de comunicación.

Lectura Oral

Es una forma empleada con mucha frecuencia por la mayoría de los docentes. Se produce cuando leemos en voz alta.
La lectura oral o expresiva nos permite mejorar la pronunciación de los sonidos que conforman las palabras, así como el ritmo o la entonación que tiene un texto. En general, contribuye enormemente a mejorar nuestra comunicación porque nos habitúa a hablar en voz alta ante un público con soltura y naturalidad.
Por otra parte se acostumbra a la lectura en voz alta que se la pueda desarrollar en los años inferiores.
Cuando los niños repasan sus lecciones y tareas en sus casas, también repiten este proceso, que va creando dificultades progresivas, pues leer en voz alta no se puede hacer siempre y en cualquier espacio.
La lectura oral es una actividad difícil aún para el adulto pues la persona requiere seguridad en lo que va a comunicar para enfrentarse a un grupo y mucha confianza en sus capacidades de manejo del grupo para lograr que este escuche en forma participativa.
La práctica de lectura oral tan frecuente en las escuelas puede crear lectores lentos para un mundo con tanto que leer y cada vez con menos tiempo para hacerlo.
Charria y González señalan con respecto a esta aseveración que en la escuela debe tenerse cuidado con las actividades de lectura oral, pues los niños pueden acostumbrarse a vocalizar cuando leen en cualquier circunstancia.

La Copia

Es un procedimiento de escritura mediante el cual el alumno lee un texto, retiene lo leído en la memoria y lo escribe de inmediato con toda fidelidad.

Objetivos que se logran con la copia

§  Desarrollar la atención.
§  Desarrollar la memoria.
§  Captar detalles sin menospreciar el conjunto.
§  Formar hábitos de orden, exactitud, responsabilidad, aseo, economía.
§  Desarrollar habilidades y destrezas de escritura.

Recomendaciones para realizar con éxito la copia

§  Selección del trozo (Tener sentido completo).
§  Extensión moderada
3 a 4 líneas 1º y 2º grados.
4 a 8 líneas 3º y 4º grados.
8 a 12 líneas 5º y 6º grados.
§  Objetivos claros: “por qué” y “para qué”, copia.
§  Lectura, observación e interrupción del trozo.
§  Lectura silenciosa por los alumnos.
§  Lectura oral por la maestra.
§  Lectura oral por los alumnos.
§  Realización de la copia propiamente dicha.
§  Corrección y auto corrección de la copia.
§  Auto corrección.

El Dictado

Es un procedimiento de escritura mediante el cual el alumno oye de un texto previamente estudiado cierto número de palabras, las retiene en la memoria y las escribe de inmediato con toda corrección.
Objetivos
§  Oír con atención.
§  Retener lo leído.
§  Ejercitar las dificultades ortográficas estudiadas.
§  Ejercitar la legibilidad y rapidez de la escritura de manera simultanea.
§  Afianzar hábitos, habilidades y destrezas.
§  Capacitar en la auto corrección.
Propósitos
El dictado puede realizarse con dos propósitos distintos:
§  Con fines de diagnostico.
§  Con fines de estudio y recuperación.
Con fines de diagnóstico:
Es el que se hace el maestro con el propósito de comprobar las deficiencias que presentan los alumnos en relación con ciertos aspectos de escritura u ortografía.
Con fines de estudio y recuperación:
Lo realiza el maestro a fin de impartir conocimientos, o con el objeto de combatir las deficiencias que hayan resultado de un dictado diagnóstico.

Enseñanza de la Ortografía


La enseñanza de la ortografía al igual que la recuperación puede realizarse de manera incidental o a través de un proceso sistematizado.
La combinación de ambos recursos es sin duda el proceso mas adecuado para el logro de mejores resultados.
Mediante la enseñanza sistemática tanto docentes como alumnos estudian las palabras con dificultad ortográfica.
En el se cumplen los siguientes pasos:
§  Diagnóstico.
§  Organizar planes de estudio y recuperación.
§  Se planifican unidades de ortografía.
§  Se cumplen horarios de estudio.
§  Evaluación permanente del rendimiento alcanzado.

Algunos Procedimientos para la Enseñanza de la Ortografía:
Para no ser rutinario es aconsejable variar los procedimientos de enseñanza con lo cual es posible mantener vivo el interés de los alumnos. Entre ellos tenemos:
§  Las unidades de ortografía.
§  El dictado con fines ortográficos.
§  El uso del diccionario.
§  Los juegos ortográficos.

Conclusiones
La lectoescritura es concebida como el eje fundamental del proceso escolar, por ser el conocimiento inicial y más importante que se transmite escolarmente y constituye el instrumento en el aprendizaje de otros conocimientos.
El proceso de lectura y escritura emplea una serie de estrategias que no son sino un esquema para obtener, evaluar, adquirir y utilizar información.
El aprendizaje de la lectura y escritura representa un contexto dentro de un continuo grupo de contextos de socialización relacionados con éstas.
Los principios relacionados se desarrollan a medida que el niño resuelve el problema de cómo la escritura llega a ser significativa. Los niños llegan a comprender cómo el lenguaje escrito representa las ideas y los conceptos que tiene la gente, los objetos en el mundo real y el lenguaje oral en la cultura.
Es misión de la escuela de niños realizar todos los ejercicios preparatorios para la enseñanza de la lectura y escritura.
















Referencias





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